17 de enero de 2009

Teoría y práctica del Terrorismo de Estado (parte I)

Sabiendo que las acciones aéreas (con los F-16 y los Apache) nunca producen resultados definitivos, era previsible que Israel se aventurara en incursiones terrestres, aunque no en una reocupación. Si quieren dañar seriamente a Hamás, saben que tendrán que entrar en los núcleos urbanos donde la superioridad de los Merkava y otros blindados se reduce muy considerablemente.

Las Fuerzas de Defensa israelíes llevan instruyéndose en ese tipo de combate desde mediados de 2007, cuando el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense terminó de construir Baladia. Bajo el nombre oficial de Israel's National Urban Training Centre, Baladia es una réplica de una ciudad palestina, creada de la nada en el desierto del Negev. El apoyo de Washington va más allá del dinero: hay una colaboración operativa que trata de aprovecharse de las experiencias mutuas (como ya se vio tras la invasión de Irak). Baladia es un paso equivocado tanto por parte de EE UU como de Israel. No será así como se logren detener los diarios cohetes de Hamás. Israel no logrará garantizar su propia seguridad mejorando su capacidad para matar más palestinos. Por cierto, ¿quiénes hacen de violada población palestina en Baladia?

21 de diciembre de 2008

NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE ORIGINALES

Los artículos y estudios deberán ser originales, que no hayan sido publicados antes en otros medios o en otras lenguas. Serán evaluados por dos investigadores externos. Se enviarán a... Documentación: Copia en diskette de 3.5", o por e-mail: xxx@ruinsinprogr.ess, preferentemente en documento WORD 97 o en formato RTF (PC); y una copia en papel.
Extensión: ESTUDIOS máx. 7000 palabras, incluyendo las notas. En documento aparte: el autor indicará la institución a la que esté adscrito, un breve curriculum, su línea de investigación y su dirección postal completa; y además un resumen (Abstrakt) de no más de 100 palabras, seguido de hasta 4 palabras clave (en español y en inglés).
Estilo: No se dividirán las palabras ni aparecerán términos en negrita ni subrayados. El uso de cursiva sólo para: títulos de libros, nombres de revistas, términos extranjeros y énfasis añadido en términos. Al comenzar los párrafos no se introducirán tabulaciones ni sangrías. Signos especiales: raya — ; comillas " " (para citas), " " (cita dentro de cita), ' ' (para resaltar); puntos suspensivos ... ; corchetes (para indicar supresión de texto por parte del investigador): [...] ; siglas: VM (sin puntos); para indicar las páginas p. y pp. El alfabeto griego se usará con la transcripción en caracteres latinos utilizada internacionalmente, indicando las omega y eta con ¯ o ^ (ej.: hylê). Todas las mayúsculas irán acentuadas. El término ibid. (en redonda) alude a la referencia inmediata anterior (puede ir seguido de coma y de las páginas citadas); op. cit. (en redonda), precedida del nombre de un autor, se refiere a su libro citado anteriormente; loc. cit. (en redonda), precedida del nombre de un autor, se refiere a su artículo o capítulo de libro citado anteriormente; cf. se escribirá en redonda.
Sistema cita-nota: El estilo de la revista sólo admite para citar el sistema cita-nota, salvo en las obras de Nietzsche (y algún otro gran filósofo de la historia) que se podrán usar las siglas consagradas internacionalmente, o en todo caso indicando su correspondencia.
LIBROS: Inicial [punto y espacio] Apellido, Título, editor o traductor, Editorial, nº volúmenes, Ciudad, fecha [en superíndice el número de edición, y optativamente la fecha de la 1ª edición entre paréntesis]: M. Heidegger, Nietzsche, ed. J. L. Vermal, Destino, 2 vols., Barcelona, 2000.
ARTÍCULOS: Inicial [punto y espacio] Apellido, "Título", Revista, nº de revista, fecha, nº páginas: J. Hillis Miller, "The disarticulation of the Self in Nietzsche", The Monist, 64 (1981), 247-261.
CAPÍTULO DE LIBRO: M. Crespillo, "La actividad de la filología a la luz de la experiencia de Nietzsche", en La idea del límite en filología, Analecta Malacitana, Málaga, 1999, pp. 55-88.
OBRAS COMPLETAS: si los volúmenes tienen fechas de publicación distintas, se antepondrá el número de volumen a la fecha; en caso contrario, primero la fecha y luego el número de volumen: G. W. F. Hegel, Phänomenologie des Geistes, ed. W. Bonsiepen y R. Heede, en Gesammelte Werke, ed. rheinisch-westfälische Akademie der Wissenschaft, F. Meiner, Düsseldorf, vol. IX, 1980. " Referencias bibliográficas finales: Kaulbach, F., Nietzsches Idee einer Experimentalphilosophie, Böhlau, Köln/Wien, 1980.
Los autores recibirán un ejemplar de la revista y 15 separatas.

14 de noviembre de 2008

¿Imbecilidad (necesidad de muletas mentales) o idiocia (incapacidad de ver más allá de las propias narices)?

Aznar: "Bush nos ha trazado la vía a seguir y nos ha transmitido la herencia de la libertad" EFE | París 14/11/2008

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, considera que "la historia hará justicia" al mandatario norteamericano, George W. Bush, y reconocerá su entrega a causas "nobles y justas". "Un líder político debe asumir sus responsabilidades", y Bush lo ha hecho: "Su determinación y su visión han sido fundamentales" para combatir la "tiranía y la barbarie", según dice el presidente del honor del Partido Popular en un artículo publicado hoy por el diario francés Le Figaro.

"Hay menos dictadores asesinos y menos gobiernos en condición de proteger a terroristas", cree Aznar, y aporta una prueba: el 11 de septiembre de 2001 se produjo "un ataque brutal" para "aniquilar la libertad", y el hecho de que desde entonces no se haya repetido "es una prueba del éxito" del líder estadounidense.

Ahora, en la hora del adiós, a Aznar le "parece honesto reconocer que George W. Bush ha trazado la vía que debemos seguir" en el futuro. "Nos ha transmitido su mejor herencia: la herencia de la libertad", concluye.


[Las palabras en negrita irán por siempre vinculadas a George W.C. y su perrito faldero. Sobre todo "asumir responsabilidades." A propósito, mi vecino, que enciende cada noche su ahuyentador de extraterrestres, dice que el hecho de que aún no nos hayan invadido es una prueba de que existe vida en otros planetas, y le tiene muy preocupado lo que pueda pasar cuando ya no esté.]

2 de noviembre de 2008

Río revuelto

"Mientras la representante de la ONU denunciaba las ejecuciones extrajudiciales en Colombia, el presidente del país, Álvaro Uribe, arremetía contra Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW) por las últimas críticas de estas organizaciones a la actuación de las fuerzas de seguridad colombianas: "Ellos no nos tienen que enseñar a nosotros de derechos humanos ni de convicciones cristianas ni de convicciones democráticas", declaró el mandatario, para luego insistir en que su Administración, "en lugar de tapar los problemas, los ha enfrentado y los ha revelado".
Además, Uribe quiso señalar que mientras a nivel internacional todo el mundo se preocupa por los derechos humanos de "muchos delincuentes disfrazados de sindicalistas", nadie piensa en los policías y militares que son mutilados en sus extremidades por cuenta de acciones terroristas.>"

A estas alturas pocos dudarán de la tendencia de las Autoridades a servirse del terrorismo como coartada para eliminar fríamente a quien convenga y/o apetezca. Por si acaso, estas palabras sirven de perfecto recordatorio. ¡Mira que preocuparse de los derechos de criminales con tan mal gusto de disfrazarse!

23 de julio de 2008

Truísmos

Dice un proverbio árabe: “Todo es puro a los ojos del que es puro.” Traducido a jerga laica, sólo el que esté libre de prejuicios podrá ver las cosas tal como son, sin sufrir su propio engaño. Sabiduría popular universal.
El leit motiv de un profesor de latín que padecí en el instituto era esta versión libre, una oportuna degeneración de lo anterior: “Nada es puro para el que no es puro”. Así lo sometía a una cómoda, nacionalcatólica, inversión, y obtenía una ancestral glorificación del prejuicio.

Madurez

¿Así que era esto con lo que amenazaban? ¿Media hora para ir a la plaza, cuarenta minutos de tren, tres horas de clase, vuelta, supermercado, hora y media para leer, dormir, y vuelta a empezar? Y eso llevando una vida de disidente que no ve jamás la televisión. Con la seguridad de que eso llamado “hora” es para mí, ahora sí, el mismo retal, sea cual sea la actividad a la que lo dedique, una realidad tan llena de segundos como para el resto de la gente. ¿Es esto la muerte? Debe haber algo, al menos la añoranza, las heridas abiertas, que no pueda ser reducido a esta triste ficción.

15 de julio de 2008

Principio de Realidad

Tener locutores hablando permanentemente.
Aprender a no percibir los propios pensamientos (“¿Monólogo interior? ¿Qué es eso?").
No perder el contacto, ni por un solo instante, con el Principio de Realidad.

Objetividad

Es frecuente toparse con un autor, un escritor por ejemplo, que menosprecia la obra que está presentando. Obligado a decir que es lo más de lo más, lo nunca visto y lo de siempre, puede acabar amargado. Pero al menos el autombombo le pone las palabras en la boca. Peor es estar más allá de la obra, no recordarla, no saber de qué iba. Hay una vergonzosa sensación de familiaridad, sí, pero como la que se tiene con las redacciones escolares del primo que quería que le ayudara a sacar mejor nota. Le gustaría que al menos uno se acercase como si tal cosa y con una actitud neutra le dijera qué le ha gustado, si tiene algo, si acercase a ella ha valido la pena. Le invitaría a cenar, le regalaría 15 ejemplares, se los autografiaría todos y también un cheque, hasta cambiaría de sitio y se iría a leer a su casa.

Novedad

Un artista frustrado abandona en la calle un cuadro matérico informalista infumable que había titulado “Óleo seco sobre contrachapado con orín de perro”. (Aunque no puede resistir la tentación de vigilar desde su ventana qué pasa). Al cabo de muchas horas, lo recoge un trapero, que lo usa para tapar un agujero en la pared de su cabaña. Casualmente en ella acumula también cuadros sustraídos sistemáticamente del almacén de la sucursal local de la Fundación March, y un día la policía le arresta y requisa todo el contenido de la chabola, incluyendo el cuadro de nuestro héroe y entrega el lote completo a sus legítimos. A partir de aquí se ramifican los finales posibles: (a) Un becario se da cuenta de la existencia de un cuadro que no debería existir, lo que causa su destrucción (del cuadro); fin de la historia. (b) El becario se da cuenta de la existencia de un cuadro que es una obra maestra desconocida, lo que causa su encumbramiento (del cuadro). (b.1) El autor al que es atribuido lo ve en una retrospectiva y no nota nada raro. (b.2) El falso autor sí se da cuenta de lo que pasa y (b.2.i) calla para siempre o (b.2.ii) actúa: o bien (b.2.ii.I) destapa el escándalo y termina con la carrera del cuadro, o bien (b.2.ii.II) se acerca al cuadro y lo gira para colocarlo a su gusto, arreciando los aplausos dedicados a tan simpático gesto. Pero la fatalidad quiere que el artista esté presente en el vernissatge para comer croquetas por la cara y reconozca de repente la obra y (b.2.ii.II.A) discuta con el artista por la orientación del cuadro, desencadenándose una pelea con fatal desenlace, o (b.2.ii.II.B) decida callar y se pille una cogorza de campeonato…

Maestros

La barra metálica de 1 Kg. conservada en el Museo de Pesos y Medidas de París, “el kilogramo realmente existente”, según nos contó un cura en Primaria, sin que oyera a ninguno de mis siguientes profesores hablar de semejante concepto ni de ese Museo, con sus milibares, grados Fahrenheit, micras, megatones, leguas, arrobas, varas, fanegas y sestercios preservados en condiciones constantes en frascos de vidrio, a lo largo de polvorientas estanterías, supongo. Pensemos en lo necesario que es estar a la caza y captura de ejemplares maestros que nos sirvan para identificar y explicar en qué consisten las cosas reales. La Chabola como referente con el que medir la “chabolez” de las infraviviendas que hay repartidas por aquí y por allí, y así respaldar o refutar a los charlatanes, educar a los políticos. Lo mismo con unas botas viejas y rotas, un niño esclavizado en una mina de uranio a cielo abierto… El artista como el que sabe cuándo está ante una puerta de chapa de garaje cubano en su punto justo de óxido, el fotógrafo que sabe esperar el momento en que el niño agoniza con la expresión de dolor justa, que elige la anciana con las arrugas mejor puestas…

Llovizna

¿De cuántas existencias hemos sabido al leer una portada, un catálogo, una biografía? Una inferencia: cuanto más perfecto el relato de su vida, más nos parecerá una ficción, de mayor mérito cuanto mejor engarzada con los avatares históricos que todos conocemos. Así me sucede al contacto con crónicas día a día, minuto a minuto del Dadaísmo, o biografías de Robert Johnson que incluyen entrevistas con multitud de familiares, paisanos, conocidos, copias de documentos oficiales… infinidad de datos que debí de leer en su día, y que no sólo no me enriquecieron lo más mínimo, sino que toda su avalancha positivista fue devorada sin esfuerzo por el eructo del primer fantasma que pasó cercano.
Cuanto más trascendente el biografiado y más meritoria la investigación biográfica, tanto más distante el individuo, ejemplar encarnación de lo que deberían de ser las vidas en general y de lo que no es ninguna en particular.
Frente a estos casos, están los lentos procesos de erosión, a veces a lo largo de décadas, en los que nos es imposible fijar la fecha del primer contacto o la de nuestra rendición definitiva. Su resultado es que estamos tan convencidos de la Realidad de esa persona como de la de nosotros mismos. Tenemos una idea de lo que se puede y no se puede decir de ella. La conciencia de que todo lo que averigüemos será fragmentario, que es imposible crear una crónica fidedigna, eso avala paradójicamente la realidad de la persona en cuestión. Es una garantía no menos sospechosa que la otra.

Láminas

Esos calendarios de pared de taller (o de oficina) que tienen año tras año las mismas imágenes, y sólo los cambios en la tipografía –y algún ocasional jugueteo con la distribución de los elementos- evidencia el esfuerzo por adecuarse al año en curso. O tal vez sea algo involuntario, cosa del Zeitgeist. Las imágenes siempre están al alcance del diseñador de turno, que, sea quien sea, selecciona siempre las mismas, y luego ha de disponer los números y semanas según le sale. He aquí que año tras año diferentes personas en miles de lugares, sin contacto entre sí, rehacen y vuelven a rehacer el mismo calendario de forma absolutamente ingenua, y no hay nadie que se moleste en compararlo con aquel que sustituye.

Kafkiana

Cuatro visitas al supermercado, dos de ellas al bajar del autobús (una mañana perdida haciendo cola para una prestación por desempleo, mejor dicho, para descubrir que me faltaba un papel en la solicitud). En el autobús, el conductor hacía valer su derecho a la libre malformación personal batallando con su radio privada –la COPE a todo volumen, evidentemente- contra el hilo musical y las conversaciones de los pasajeros. Una señal de mi inadaptación: no sé por qué uno puede ser tan desprendido con el chocolate o las cervezas y ha de comparar rigurosamente la relación calidad-precio-marca a la hora de comprar café. Pero peor aún sucede con el detergente.

Jápenin

Una chabola de chapa trasladada a un recinto público. Toda la concurrencia admirándola como estatua o instalación, hasta que sale de dentro el pordiosero que convenientemente narcotizado, se trajo dentro de ella. Los concejales y periodistas aplauden. Hasta que sucede algo.

Inmenso

Inmensos murales sobre superficies preparadas con las brochas más bastas que pueda manejar un humano solo. Réplica/falsificación de obras reconocibles, de todas las épocas con una paleta reducida. (2 o 3 colaboradores actuando al mismo tiempo.) Realizar presupuesto.

Hybris

Posibilidad de realizar collages de gran tamaño a partir de material publicitario, subversivos, realmente surrealistas: sacando a primer plano los componentes sexuales que suelen quedar ocultos por la retórica erótica que sirve como fachada y, por su sofisticación y alardes técnicos (y de casting, y de presupuesto) también como justificación. Lógicamente, todos estos collages requerirían ahora mismo reunir permisos detallados, reseñar los propietarios intelectuales de cada detalle incluido, respetarlos copyrights… infinidad de trámites e indicaciones que se consignarían, con todos sus pormenores, en las desmesuradas cartelas que habría de acompañar cada obra, arrebatando el protagonismo de la exposición a la cosa en sí.

Genio

Un especialista en body-art (¿bodyartista?, ¿artista corporal?) que se estampa contra una pared pintada de blanco balanceándose repetidamente de una cuerda. El desarrollo (o la conclusión) de la obra depende de la intervención de los espectadores. Tanto quienes permanezcan en sus asientos impasibles como quienes se queden en su casa viendo las carreras de coches, han de saber que ese Klein de sangre, sudor y grasa sobre fondo de yeso blanco remorderá eternamente sus conciencias.

Frases

Frases rescatables de un cuento escrito en una tarde de domingo para un concurso:
“La visión de cualquier grabación en circunstancias ajenas a su control caricaturizaría la experiencia directa, empobrecería la obra sin ofrecer a cambio nada más que un indigno simulacro.
“¡Parecía haber transcurrido tanto tiempo, y sólo habían sido unos pocos meses! ¡Tal vez incluso tendría tiempo de preparar los exámenes y reincorporarse a los suyos! Sí, asignatura a asignatura, curso a curso, se haría una carrera seria y libre de trucos epatantes, y no volvería a hacer el mono para distracción de nadie. Pero ¡ay!, ¡qué orgulloso y débil es el ser humano, y más cuando ha catado, aunque sea poco y desde lejos, las mieles del éxito terreno!”
“El aplauso y una agradable controversia le acompañaron hasta el fin de sus días.”

Escándalo

Al comprar un disco me ha resultado chocante que el vendedor no intentara disimular de alguna manera el hecho de que disponían de docenas de ejemplares de él. Tras el mostrador disponen de innumerables copias de todo y cada uno de los discos que ofrecen, incluso de los más exquisitos. Me pareció algo así como una falta de decoro.

Diógenes

Los diógenes no pueden alejarse del centro urbano. Necesitan los portales de las tiendas, las cajas de embalajes, las bolsas de la compra, los carritos de los supermercados. Un mundo de renuncia constituido a partir de señales de consumo. Cada desecho ostenta un logotipo mundialmente famoso.

Convivencia

El hilo musical navideño que nos regala el alcalde no conseguirá jamás ocultar el fragor de las obras y desguaces. Pero sí que logra sobradamente el que debe de ser su verdadero propósito: dar la puntilla a la conversación callejera, ese absurdo trámite que creaba corros incómodos en las aceras y obligaba a las personas corteses a desperdiciar su tiempo entrecruzando banalidades. Qué gracioso vivir en una época en que los alcaldes reaccionarios se pasan las buenas formas por el forro y son los intelectuales disidentes los que reivindiquen los protocolos de antaño. Se lucha contra la hipocresía en nombre de la eficacia y el pragmatismo. Mira la hora en los parquímetros, pregunta las direcciones al servicio de atención telefónica permanente, escucha tus 6000 megas de música favorita durante cada segundo de tu vida, y sólo niégate ese placer para hablar por el telefonillo.

Burguesía

Un amigo quiere hacer una película que incluya una escena de banquete, llevando al extremo la idea de Buñuel (una mala interpretación, para ser exactos). Cada uno de los dignísimos invitados a una cena de alto copete tiene en el centro exacto de su gran plato de porcelana un zurullo perfecto y reluciente.
Discutimos durante un buen rato con alegre acritud. Le censuro la inutilidad y el carácter falsamente subversivo de su idea. Por una parte, no conseguirá ofender a nadie que se lo merezca (este tipo de gente está en otras salas de cine, tragándose alegremente mierdas libres de coartadas) y, además, sin duda un cagarro en un plato resulta asqueroso, pero repartido al por mayor parece algo limpio. El verdadero mensaje político de la escena sería: ¿en qué consistirá la dieta del pueblo llano cuando la gente fina ha comer eso?

15 de marzo de 2008

Dar ejemplo

Un ex concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma ha devuelto hoy al Consistorio la cantidad de 50.804 euros que presuntamente gastó entre los años 2005 y 2007 en clubes de alterne de la capital balear y Madrid a cuenta supuestamente del erario municipal.
X., un activista ultracatólico que, como concejal, rechazó celebrar bodas homosexuales, participó en las concentraciones con el Papa en Valencia en 2006 -donde se retrató con el obispo de Mallorca- y llevó en procesión el paso de la Virgen del Remei en El Molinar, asumió ayer las circunstancias del supuesto delito de malversación continuada de caudales públicos que le imputa la Fiscalía Anticorrupción y devolvió al Ayuntamiento de Palma la misma cantidad que malversó. En un burofax se excusó en "un error" y en "circunstancias de salud". Es un personaje de peso que tuvo mucho poder en Baleares y en el PP. Su carrera política y funcionarial tuvo su salto cualitativo en 1997, cuando la ex ministra de Sanidad y mano derecha de Mariano Rajoy, Ana Pastor, dirigía la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado, MUFACE. Pastor lo nombró delegado en Baleares y después fue director territorial del Insalud.
El PP de Baleares se confiesa "horrorizado" por "el escándalo monumental" desencadenado por la imputación por presunta corrupción del ex teniente de alcalde de 42 años, que gastó 50.804 euros de fondos públicos en prostíbulos y centros de relax. "Es el momento más difícil del PP", confesó la líder del PP balear Rosa Estarás en la autonómica IB3. Estarás contextualizó el caso De Santos en la pérdida de elecciones y la crisis de la dirección nacional y balear. El imputado abandonó ayer Palma rumbo a Madrid. En el aeropuerto, a preguntas de la Cadena SER pidió perdón y reclamó "que se luche contra la droga".

"El querellado obtuvo un importante lucro", señala la fiscalía, porque imputó a la Administración gastos que "rebasaban ampliamente los usos autorizados". Entre enero de 2006 y junio de 2007, De Santos, ex coordinador de la campaña de Jaume Matas en 2003, efectuó hasta 118 consumiciones en una sola casa de contactos para gays, donde llegó a abonar más de 45.000 euros. En sólo una noche se gastó 1.450 euros. Frecuentó otros clubes sexuales de la capital balear y de Madrid de madrugada. Contrató servicios y consumiciones hasta tres veces el mismo día y visitó un establecimiento tres días por semana, según el rastro de la tarjeta. "Están comprobados los cargos con los titulares de las casas y su identidad en quienes le atendían. Recogía las notas y las entregaba", señaló un investigador. "Existen numerosos gastos pendientes de identificar y analizar", relata la querella.
"Salía de madrugada porque decía que revisaba las obras sin ser reconocido", señalaron en su entorno. Desde su ámbito se indica que era adicto las drogas, un enfermo, para construir un argumento atenuante.

13 de marzo de 2008

Fomentando la investigación científica

Un cura y matemático polaco se ha embolsado el premio académico mejor dotado del mundo por un estudio que supuestamente muestra cómo las matemáticas pueden ofrecer pruebas indirectas de la existencia de Dios, según The Times. El religioso es el profesor Michael Heller, de 72 años, un filósofo especializado en matemáticas y metafísica, y ayer recibió los 1.069.000 euros del galardón, concedido por la Fundación Templeton en Nueva York.

Las teorías de Heller no se centran tanto en ofrecer pruebas de la existencia de Dios como en suscitar dudas acerca de la realidad. Su especialidad son las fórmulas complejas que son capaces de explicar cualquier cosa, incluso el azar, a través del cálculo matemático. Heller es profesor en la facultad de filosofía en la Academia pontificia de teología de Cracovia (Polonia) y fue amigo del papa Juan Pablo II.

La investigación de Heller "ha ampliado el horizonte metafísico de la ciencia", según fuentes de la Fundación Templeton, que desde hace 35 años concede el premio al Progreso hacia la investigación o desarrollo de realidades espirituales. La cantidad del premio se ajusta anualmente para seguir siendo mayor que la del Premio Nobel, concedido por la Fundación Nobel.

Un premio muy controvertido

La Fundación Templeton ha sido criticada por su supuesta proximidad a la ideología conservadora y por defender la teoría del diseño inteligente para explicar la evolución. Una de las voces más críticas con la Fundación Templeton es la del biólogo evolucionista británico Richard Dawkins, autor de El espejismo de Dios, ensayo en el que proporciona argumentos científicos para desarmar cualquier forma de religión. Dawkins describe el premio como "una suma de dinero muy grande… que se concede normalmente a un científico dispuesto a decir algo bueno sobre la religión".

La causa de todas las causas

No han trascendido los detalles de la argumentación de Heller, que ha emitido un comunicado en el que reflexiona acerca de la causalidad. "si preguntamos sobre la causa del universo deberíamos preguntar sobre la causa de las leyes matemáticas. Al hacerlo nos situamos en el gran plan maestro de Dios al pensar el Universo, ante la pregunta sobre la causalidad definitiva: por qué existe algo en vez de no existir nada?", señala Heller. "Al preguntarlo, no estamos preguntando sobre una causa como otras causas. Preguntamos sobre la raíz de todas las causas posibles", añade. "La ciencia no es sino un esfuerzo colectivo de la mente humana para leer la mente de Dios desde las preguntas de las cuales nosotros y el mundo parecemos estar hechos".

12 de marzo de 2008

Estímulos para el desarrollo

Al final, no quedarán ni los trozos. Si la naturaleza sigue su curso, dentro de unos 7.590 millones de años la Tierra será sacada de su órbita por el Sol, rojo e hinchado, y caerá hacia una rápida y vaporosa destrucción en una trayectoria espiral. Ésta es la previsión que indican los nuevos cálculos hechos por los astrónomos Klaus-Peter Schröder, de la Universidad de Guanajuato (México), y Robert Connon Smith, de la Universidad de Sussex (Reino Unido).

Este estudio es el último de un largo debate sobre el destino de nuestro planeta. El año pasado, el descubrimiento de un planeta gigante alrededor del resto de una estrella en la constelación de Pegaso dio esperanzas de que la Tierra pudiera sobrevivir a la muerte del Sol.

Smith dice que el nuevo resultado es "algo deprimente", en mensajes de correo electrónico. Pero "si se mira desde otro punto de vista", añade, "es un estímulo para encontrar medios de dejar nuestro planeta y colonizar otras áreas de la galaxia".

Aunque no espera que se dé por cerrado el debate, Smith explica que, si acaso, han subestimado las fuerzas que atraerían la Tierra hacia el Sol. "Así que me sorprendería que alguien pueda en el futuro rescatar de nuevo la Tierra de su suerte".

Roberto Silviotti (Observatorio Capodimonte en Italia), que encontró el planeta en Pegaso, piensa que no es sorprendente que la gente se interese por la suerte de la Tierra: "La cuestión es que no sólo es nuestro planeta sino que conocemos el sistema solar y su estrella mucho mejor que cualquier otro sistema planetario y, por lo tanto, es lógico que podamos hacer mejores previsiones".

El problema para la supervivencia de la Tierra es que el Sol se hará cada vez más grande y luminoso a medida que envejece, según las teorías aceptadas de la evolución estelar. En sus primeros 4.500 millones de años, el brillo del Sol ha aumentado ya en un 40%. Durante las próximas eras (centenares de millones de años), la vida en la Tierra se hará más incómoda, y finalmente imposible. "Incluso si la Tierra escapara por los pelos a ser engullida por el Sol", ha señalado Mario Livio, astrónomo, "se achicharraría y la vida resultaría destruida".

Dentro de mil millones de años, el brillo del Sol habrá aumentado otro 10%. Los océanos se evaporarán. En el núcleo, se terminará el hidrógeno dentro de unos 5.500 millones de años y entonces empezará a quemarse el hidrógeno de las capas que lo rodean. El Sol se expandirá rápidamente al transformarse en una estrella gigante roja.

El calor producido por este proceso transformará el sistema solar. Durante un corto periodo de tiempo hará tiempo de primavera en el cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno. Mercurio y Venus serán tragados con seguridad por el Sol, pero éste, al hincharse, eyectará una gran parte de su masa. En consecuencia, su tirón gravitatorio disminuirá y la Tierra puede terminar donde ahora está Marte, en la frontera de ser tragada o escapar a esa suerte.

16 de febrero de 2008

u

Utopía.- Llegar a un lugar en que un viajero que, habiendo perdido hasta el nombre y la sombra, aburrido de tanto padecer y doliéndole cada instante de aburrimiento, tendría la sensación de haber hallado por fin asilo.

v

Villatripas.- Los vecinos de Cerote de la Giña se han hecho un pendón; los de Morzón, el pueblo de al lado, no pueden ser menos. Si unos ostentan, sobre campo de gules, orgulloso y tomatero, un pollo, los otros, enarbolan muy ufanos, resplandecientes, inevitablemente, un repollo.

Vocación.- Llegar a ser lo que siempre se había sido… pero recibiendo algo a cambio.

t

Tiburón.- “Yo vivo en guerra con los hombres y en paz con mis entrañas.”

Tiempo.- "Tan puntual como el Universo. Así es el reloj que un grupo de físicos estadounidenses ha fabricado, tan preciso que ni en 200 millones de años se retrasaría ni un segundo. El invento incluso supera en estabilidad al empleado por el Instituto de Estándares y Tecnología del Departamento Estadounidense de Comercio (NIST), que ostentaba el récord de tiempo de precisión con 80 millones de años.
"Es tan estable como la escala de tiempo del Universo", explicó Jun Ye, del Joint Institute for Laboratory Astrophysics(JILA), en Colorado, que ha dirigido la investigación. “Estos relojes están avanzando tan rápidamente que es imposible saber cuál es el mejor”. Ye explicó que esta competencia por desarrollar relojes cada vez más precisos permitirá a los físicos dar respuesta a algunas de las principales preguntas sobre la naturaleza del Universo. También podrán usarse para sincronizar redes de comunicaciones y tal vez algún día sirvan para hacer funcionar coches guiados por satélite."

S de Secreto

Doce normas secretas más rigen los controles de los aeropuertos
"Como si fueran muñecas rusas, la célebres matrioshkas. Así son las normas de seguridad aérea de la Unión Europea (UE) en versión del Ministerio de Fomento. Un portavoz oficial de este departamento aseguró ayer que España sí cumple con el reglamento secreto porque existen "una docena de reglamentos internos también secretos que desarrollan el inicial y que coinciden con las medidas que se están aplicando en los aeropuertos españoles". El portavoz de Fomento rehusó entrar en la casuística concreta, pero insistió en que el reglamento inicial es muy genérico y la propia Comisión Europea ha dictado otras normas "precisamente para interpretarlo, que avalan las actuaciones que se hacen en España". El eurodiputado Ignasi Guardans reaccionó con estupor al conocer la respuesta de Fomento. "Es lo más ridículo que he oído desde que acabé la carrera de Derecho. Una cosa es que se apruebe una norma y se declare secreta y otra, que existan normas que no se sabe quiénes las ha aprobado ni dónde están. Es absurdo y cómico que digan eso. Nunca había oido nada igual en la UE", exclamó. "Otra cosa sería --añadió el eurodiputado-- que se tratara de instrucciones concretas dictadas por algún órgano comunitario, pero en este caso no tendrían ningún valor normativo ni legal sobre los pasajeros".
Aun suponiendo que esas instrucciones existieran de verdad, en el caso de los medicamentos no podrían contradecir lo que los representantes de la comisión de Transportes de la UE han dicho en público. Estos explicaron recientemente en Bruselas que los líquidos para necesidades medicinales incluyen refrescos no alcohólicos y otros productos naturales, pero AENA informa a los pasajeros de que solo pueden llevar medicamentos en el estricto sentido de la palabra y así lo aplica en los controles de sus aeropuertos."

Slogan.- “O vivir por nada, o morir por algo.”

Superfetatoria.- “Su terminología es tan superfetatoria y extravagante que constantemente se le olvida a él mismo.”

15 de febrero de 2008

Waterbording

Bush justifica la 'asfixia simulada' como método para obtener información
El presidente estadounidense asegura que vetará la ley que prohiba el uso de esta técnica

El presidente de EE UU, George W. Bush, se ha referido a los atentados de Londres del 7-J para justificar el uso de la ‘asfixia simulada’ (verter agua sobre la cabeza del prisionero para causar la sensación de ahogo) en los interrogatorios a sospechosos de terrorismo después del 11-S, según ha señalado en una entrevista en la cadena BBC.
La CIA admite haber empleado torturas acuáticas en tres ocasiones
Bush ha dicho que la información obtenida de presuntos terroristas ha ayudado a salvar vidas y ha considerado que los familiares de las víctimas del 7-J, donde murieron 56 personas y 700 resultaron heridas, entienden el empleo de esta técnica. Para el presidente estadounidense, el conocido método del waterbording no es una tortura y por eso ha amenazado con utilizar el veto sobre un proyecto del Congreso (controlado por los demócratas) para prohibirlo.
“Algunos dirán que estos terroristas ya no son una real amenaza contra EE UU. Yo no estoy para nada de acuerdo”, ha asegurado Bush refiriéndose a la ley que permite el empleo de este método y que justifica como una opción más para obtener información que permite proteger EE UU y otros países.

12 de mayo de 2007

Videoarte

En una sala se proyecta una obra de vídeo arte, un bucle que no descansa aunque no haya nadie mirando; cabe imaginar que el creador o creadora exige a lo comisarios que la repetición prosiga cuando el centro de exposiciones esté cerrado.
Recuerda más a las emisiones ininterrumpidas típicas de los medios de masas (siempre trabajando, ya que el dinero, la oferta y la demanda no descansan jamás) que a una instalación conceptual: sería fácil disponer un mecanismo de activación -una célula fotoeléctrica o un sensor- para que la proyección comenzara al entrar alguien (tal vez dejar a los cuidadores a cargo de activarla por control remoto cada vez que alguien entre en la sala sea una ingerencia, aunque a saber si alguna disposición exige alguna titulación específica para poder encargarse de ello). Hay una posibilidad muy escasa de entrar en la sala en el momento justo en que comienza la proyección.
Pero ya que no soy tan inteligente como para ser el primero en pensar eso, habré de suponer que el autor es plenamente consciente de este efecto y entra en sus propósitos. Jugar con la idea de una proyección abandonada, como medio y no como fin en sí misma. Pues si lo fuera se preocuparía de que se la viera de la forma “correcta”. Así que me interpongo ante la pantalla, hago sombras chinescas, observo el chorro sobre la palma de mi mano.
Al poco viene un guardia de seguridad a reconvenirme y desengañarme. Aunque yo sea el único visitante de la exposición, la obra es la obra y hay que respetarla, dejando la proyección intacta. Pero si no hay nadie viéndome gesticular ante la obra ni tampoco podría dañarla, ¿qué puede tener esto de malo?
-Esta impidiendo que sea vista tal como dispuso el artista.
-Estoy solo, no hay nadie más aquí. (Si no la ve nadie, ¿existe la obra?)
-¿Y qué ha venido yo a hacer aquí? Yo veo lo que haces con la proyección mediante la camarita que está en ese rincón de arriba. O paras ya o te vas a la calle.
No pude menos que obedecer, pasmado como estaba por las implicaciones de la revelación que de forma tan trivial se me había hecho: el guardia de seguridad no estaba tanto para proteger la integridad física de la exposición (o de su posible público) frente descuideros, chiflados y resentidos, como para garantizar mediante sus múltiples cámaras orientables que las obras seguían existiendo en todo instante y que no se desvanecían durante las infinitas horas que permanecían aburriéndose el las salas desiertas. Demos una nueva vuelta de tuerca: tal vez el artista era consciente de ello y concebía sus obras a sabiendas que su único público verdadero, tras pasar por el filtro del circuito cerrado, eran los ojos del servicio de vigilancia.
Era cómico que en otra sala de la misma institución hubiera otra instalación, consistente en una pared cubierta por fotos de las “cámaras de seguridad” que hay repartidas por la ciudad. Daba a entender de forma bastante eficaz que podía hablarse sin problemas de decenas de millares. Mas entre las fotos no vi citadas cámaras como las que en ese preciso momento estaban vigilándolas.

Realidad

La Realidad cotidiana es el Consumo Cotidiano: El Instituto de Biomecánica de Valencia ha presentado este jueves un laboratorio cuyo objetivo es "reproducir, de la forma más parecida a la realidad, el entorno en que van a ser utilizados los el productos a comercializar o aún no inventados", según informaron hoy en dos comunicados fuentes bien informadas.Una de ellas destacó, tras asistir a varias demostraciones en directo, que es "garantía de éxito para la empresa y garantía de satisfacción para el cliente". Y es que este laboratorio "permite simular las condiciones reales de uso de un determinado producto para testar los niveles de aceptación del consumidor, antes incluso de fabricar el producto, con los ahorros de tiempo y costes que supone para la empresa. (...) Permite evaluar productos aplicando técnicas de ingeniería emocional, utilizar las últimas tecnologías interactivas capaces de registrar, por ejemplo, la respuesta de una persona al utilizar un simulador de automoción con forma de bastidor de coche". Living Lab cuenta también "con los últimos avances tecnológicos para generar ambientes mediante Realidad Virtual o realizar ensayos en un contexto casi real, donde los usuarios serán objeto de experiencias sensoriales que recreen ambientes cada vez más realistas", aseguró frívola nuestra fuente entusiasmada.

Rebaño.- Para acceder al redil, los lobos se cubrieron con unas desastradas pieles de ovejas. Para justificar el hedor a carroña que desprendían los pellejos, dijeron que no pertenecían a ovejas matadas por ellos, sino por sus antepasados.

Remordimiento.- No nos sentimos culpables por lo que hemos hecho, sino por lo que desearíamos haber hecho.

Réprobo.- Irrumpir en una iglesia para vocear que Dios a muerto es tan inútil como hacerlo para anunciar que está vivo.

Revolución.- Quienes solían temerla ahora la anhelan; quienes no teniendo nada que perder debieran desearla, temen que se pronostique alguna cerca de donde ellos malviven.

Rigor.- “Si la vida te sabe a poco, no culpes a la vida, sino a ti mismo.” (R.M.Rilke)

Rutina.- Las más nimias molestias se transforman en asuntos de vida o muerte en cuanto son regulares, previsibles.

M de media

Maculatura.- El lápiz es el mejor enemigo de los libros.

Mairena.- Ser incapaz de finalizar un párrafo estando de acuerdo con la persona que empezó a escribirlo.

Maldición.- “¡Ojalá te toque vivir tiempos interesantes! ¡Quiera Satán que notes en tus carnes el paso de la Historia!”

Mantenimiento.- Limpiar las cosas maltratándolas, como quien aprovecha la ocasión para vengarse.

McLuhan.- El medio es el mensaje; el canal es el medio ambiente. Un vómito constante de información no sólo es necesario para acolchar las relaciones interpersonales –por ejemplo, para que los del piso de al lado puedan aguantarse entre sí y olvidarse del odio que no pueden menos que intuir que sentimos por ellos el resto de los vecinos. También es imprescindible para seguir en paz con uno mismo.

P de papel

Sólo el papel lo aguanta todo
Breve proyecto para la creación de un museo de “sistemas de reproducción para las masas”. A saber: aprovechar una fábrica de harinas de las afueras, abandonada pero en buen estado, para acumular una selección de los trastos que se ven en mercadillos, contenedores de obra y almacenes de los edificios de usos oficiales múltiples: teletipos a pedales, multicopistas de dimensiones desorbitadas, con cliché y sin cliché, de 300 rodillos en V, escáneres inverosímiles, plotters, perforadoras de tarjetas, traductoras a braille, ruedas de telegrafista como la de Volverás a Región, todo tipo de trasto que se haya inventado para multiplicar la escritura: impresos autocopiantes, papel carbón o de calco, troqueles, plantillas, tampones… Propongo mantener todo esto en buen estado de uso (subvertido) y desarrollar talleres con nuevos métodos de virtual tortura de papeles.

O de 80.000

Estados Unidos utiliza “cárceles flotantes” en las que recluye a los detenidos en la llamada guerra antiterrorista, según la organización de derechos humanos Reprieve. Poco a poco han ido saliendo a la luz informaciones sobre esos centros de detención en barcos gracias a los testimonios de los propios presos, declaraciones del Ejército norteamericano, el Consejo de Europa y diversos órganos parlamentarios.
Según el director legal de Reprieve, Clive Stafford Smith, los norteamericanos “escogen barcos para mantener (a esos presos) lo más lejos posible de la mirada inquisitiva de los medios de comunicación y los abogados”. El director de la organización pro derechos humanos asegura además que el “Gobierno estadounidense admite que tiene actualmente detenidas sin cargos en prisiones secretas al menos a 26.000 personas, y las informaciones reunidas indican que desde el 2001 un total de 80.000 pueden haber pasado por ese sistema”.
Los defensores de los derechos humanos creen que la CIA ha operado con cárceles secretas en países como Tailandia, Afganistán, Polonia, Rumanía, Yibuti y posiblemente también en Diego García. Los individuos capturados por Estados Unidos en Afganistán y otros países han sido enviados a cárceles de Siria, Jordania, Marruecos y Egipto.
Según el diario The Guardian, un informe que publicará este año la organización de derechos humanos denunciará más de 200 nuevos casos de entregas extraordinarias desde el 2006, cuando el presidente George W. Bush aseguró que su país había puesto fin a ese tipo de prácticas. Las entregas extraordinarias son aquellas en las que se produce el traslado de sospechosos de terrorismo en condiciones secretas y al margen de la legalidad internacional.
EE UU puede haber utilizado hasta un total de 17 barcos como “cárceles flotantes” desde el 2001. Los presos son interrogados a bordo de esos buques y luego enviados a centros de detención en terceros países, afirman los autores del informe. Entre los buques empleados para esos fines están el USS Bataan y Uss Peleliu, pero los encargados del estudio sospechan que otros 15 buques han operado en torno a la isla británica de Diego García, en el océano Indico, utilizada como base por británicos y estadounidenses.

P de Porcata minuta

Patria.- “El laberinto es la patria de los indecisos.” (Walter Benjamin)

Plusvalía.- “La forma más eficaz de determinar el valor añadido es calcular el precio adicional que los clientes estarán dispuestos a pagar.”

Porcellum.- "De cualquier forma, si hacer un pronóstico electoral es siempre una temeridad, mucho más lo es cuando el sistema electoral se llama Porcellum y es una creación italiana: proporcional, difícil de entender, impredecible y único en el mundo. Obra magna del ex ministro de Reformas Institucionales Roberto Calderoli, connotado ultraderechista de la Liga, el sistema fue aprobado a toda prisa por Berlusconi con el obvio fin de garantizarle cinco años más en el poder o, como alternativa, el caos. El propio Calderoli ha reconocido que el Porcellum es una porcata, es decir, una cerdada. En la Cámara, donde Berlusconi tiene en principio mayor ventaja, las cosas parecen sencillas: la lista más votada recibe un premio de mayoría que otorga automáticamente al ganador, aunque triunfe por un solo voto, un mínimo de 340 escaños, es decir, el 54% de los 630 totales. Pero el nudo gordiano es el Senado, que tiene menos representantes pero tanto poder como la Cámara: decide sobre la confianza y la censura. El sistema de Calderoli establece que en el Senado el premio de mayoría se calcule con una base de proporcionalidad regional lo que dificulta formar mayorías sólidas y convierte cualquier vaticinio en lotería. Además, el recuento es una tortura: 17 regiones tienen un endemoniado sistema de aplicación del voto, mientras que otras tres, y los votos de la población extranjera, tienen otros diferentes. Así, en 2006, la mayoría absoluta de la Unión de la izquierda en la Cámara, donde vota todo el censo, se convirtió en un empate en el Senado, que es elegido sólo por los mayores de 25 años. Ahora, dicen, la historia podría repetirse. Pero al revés."

l

Legitimación.- “Por aquel entonces daban a muchos ciudadanos órdenes de este tipo con el fin de hacer cómplices de injusticias al mayor número posible.” (Platón, Apología de Sócrates)
Listillo.- “¡Menudo listillo! ¿Has visto cómo se hacía el tonto?”

numerar

Numerar es igualar. Domesticar el mundo es artificializarlo, "hacerlo como nuestra casa", hacerlo como nosotros mismos. Poético. El más liso, agrimensurable, fungible, edificable; el hipostizado en metros cuadrados equiparables a los metros cuadrados de cualquier otro lugar por medio del patrón dinero. Hay que convertir todo solar en solado. A fin de procurarnos un bello jardín, pasamos la motoazada y el rastrillo por nuestra parcelita; por mucho que crezcan las semillas arrojadas ya hemos dado un paso más hacia el aplanamiento, por verde que crezca nuestra parcelita e momento, ya está más cerca del baño de cemento que cuando era un olvidado barrizal plagado de ortigas.

Iiiiihhhh!!!!

Infierno.- Sin duda el infierno ha de ser algo muy parecido a un laberinto de calles perpetuamente en obras, en los que, a pesar de los martillantes aparatos, hormiguea un sin fin de coches con su propia murga a todo volumen, y al volante de cada un de ellos un bakaladero con gafas oscuras hablando por el móvil, explicando que no puede explicarse debido al fragor circundante.

Ismo.- Vínculo que separa una idea de una porción de tierra firme.

H de HÉROE

La clonación de un héroe (AGENCIAS - Madrid - 02/07/2008)

Takr, un pastor alemán al servicio de la policía de Nueva York que participó en las operaciones de salvamento del atentado contra las Torres Gemelas, será clonado. El animal está considerado como un héroe por los servicios policiales porque logró rescatar al último superviviente, sepultado a una profundidad de nueve metros.
Los científicos del laboratorio BioArts International, intrigados por las extraordinarias capacidades del perro, han decidido reproducirlo. Ahora Takr tiene 15años y sufre una enfermedad neurológica que lo ha dejado semiparalizado. Según los expertos, podría haberla contraído durante su trabajo en la Zona Cero. El nuevo/viejo Takr podría ver la luz antes de que termine 2008.

Hinchada.- “Gracias, no sabéis lo que significa para nosotros teneros siempre ahí, aplaudiendo y dando voces de ánimo.”
Hipérbole.- Lo que no es traición es plagio.
Historia.- Los pueblos que conocen la suya están obligados a redimirla.
Hito.- “Estas grabaciones son nada menos que un auténtico hito en la historia de la música americana.” (En una reedición)

j

Jefes.- “Te presento a tu nuevo jefe. Es igual que el anterior.” (Peter Townshend)

g

Genios.-”Su genialidad no era menos infinita que la de L., pero brillaba más cuando estaban juntos.”

f

Fe.-Se le saltaban las lágrimas al oír bendecir los cañones; divinas palabras de honor y entrega que a falta de cañones sólo merecieran burla y desprecio.
Felicidad.- Jamás podrá ser feliz el carnicero sin hacer desdichada a su mercancía.

e

Ecuánime.- “¡No soporto a los linchadores!”, comentó el juez.
Eficacia.- Nada funciona peor que cuando funciona perfectamente.

disney

Demagogia.- “Aquel que ha cegado los ojos del pueblo le echa en cara su ceguera.” (John Milton, Manufacturing Consent)
Desguace.- Lo que ha separado Dios, que no lo una el Hombre.
Dicotomía.- “Dos grandes peligros amenazan al mundo: el orden y el desorden.” (Paul Valéry)
Diferencial.- Son las diferencias lo que saca a la luz los parecidos.
Dios.- “Cuando hay Dios, todo está permitido.” (R. S. Ferlosio)
Disney.- Una Naturaleza Disneyana es la más pervertida de las imágenes de nosotros mismos, porque presenta como si fuera inocente y espiritual la forma en que asimilamos y envilecemos el mundo cuando, en el proceso de descubrirlo, lo ponemos a nuestra altura, y porque pretende que, al confrontar el reflejo de nuestras vilezas, vemos lo verdadero, lo eterno, lo libre, en vez del flujo de agua que sólo tenemos en las manos mientras se nos escapa entre los dedos.
Divinidades.-En el estado laico, hasta la creencia más risible es respetada mientras uno se preste a constar en los registros como practicante de ella. El falso panteísmo que admite que las cosas son como son, que todo es como es, retira las pajas del camino para facilitar el paso de la maquinaria pesada de la constructora.

B de burbuja

Burbuja.- Silencio y, de repente, una explosión. Los vecinos han llegado a casa. Portazos, frenazos, voces viriles y gritogemidos femeninos. El interruptor de la luz debe de accionar automáticamente también la televisión. Los alaridos de las actrices saturan la banda sonora, siempre en ese registro que sirve tanto para el pánico al descuartizamiento como pare el más deportivo de los orgasmos. Todo ello al mismo tiempo, como apelotonado en el altavoz del televisor durante horas esperando el momento de recibir la libertad. No sé si la gente es consciente del número de películas que ve al día en sus hogares –aunque sea fragmentariamente- y que en todas ellas –yanquis, naturalmente- la banda sonora es usada constantemente al 100%. ¿Se debe al contraste con el silencio roto? No, porque continúa el fragor durante horas y horas. Sólo es consciente quien no percibe las imágenes que acompañan esta avalancha, aquel que está situado fuera de esta aislante burbuja sonora. Ellos no saben a qué volumen tienen su televisor, del mismo modo que los peces desconocen la anchura y el caudal de su río de tanto que se confunden con el agua.

Beatos.- ”Quedan los frailes… Pero, ¿quién los escucha? Los beatos, pero sólo por vanidad.” (D.A.F. de Sade)

Benjamin.- “Ciudadano de todos los países, menos del que le extendió el visado.”

c

Caligrafía.- “Perdona mi insoportable letra y el malhumor que me provoca, pero sabes cómo me irrita esto [pluma y tinta malas] y cómo es un obstáculo para pensar.” (F. Nietzsche, 1865)
Cambalache.- Toda traición verdadera suele parecer revolucionaria.
Círculo.- “Toda definición es defectuosa; las únicas buenas definiciones deberían ser circulares. Lo vicioso es romper el círculo.”
Ciudadanía.- “La ciudadanía no es un derecho, sino un privilegio.” (Tony Blair)
Comedia.- Nadie utiliza jamás la expresión “purgatorios dantescos”; ni mucho menos la de “paraísos dantescos”.
Condena.- “El hombre sacó el cuerpo del río. En vez de dar inmediatamente la voz de aviso, miró alrededor, y una vez comprobó que no había testigos, puso su cartera y documentación en los bolsillos del ahogado. Luego se alejó, hizo una llamada anónima a la policía y desapareció. En cuanto al muerto, daba la impresión de que la maldición de ser alguien había de sobrevivirle…”Confianza.- “No obtenemos tanto auxilio de la ayuda de los amigos como de la confiar en su ayuda.” (Epicuro)
Confirmación.- Desde que sé que la Historia se escribe mediante la catástrofe leo la prensa compulsivamente, cerciorándome de que, a pesar de las apariencias y la necesidad de aparente novedad, seguimos a salvo de Ella. Si de veras ocurriera algo, quedarían en blanco las páginas de deportes, de economía, los clasificados. Pero no, en circunstancias realmente trágicas y obscenas precisamente esas secciones rebosarían de acontecimientos ficticios, propaganda fantasmal, candorosos cotilleos de alcoba llenarían las páginas que revolotearían entre los cadáveres de las calles.
Consenso.- El candidato de X dice que todos los que han votado a Y deberían estar entre rejas. Y responde que X representa a la hez de la nación. En la calle, militantes de X e Y ponen en práctica lo oído; al otro lado del muro, X e Y toman café juntos, hablan de fútbol, comentan que les parecen demasiado enrevesadas las frases que les han preparado para la siguiente función.
Consultores.- “Importante empresa consultora precisa incorporar 2 personas en el equipo de una conocida automovilística. Tendrán que hacerse pasar por compradores de un modelo de auto concreto y evaluar el trato dado por los comerciales de cada concesionario.”
Contradicción.- Como no le importa contradecirse, escribe lo primero que le viene a la cabeza. Con ello consigue repetirse obsesivamente.
Contraportada.- “El Osario Recalcitrante Abultado tiene el ambicioso empeño de ofrecer de forma sencilla y fácilmente asimilable todo el mundo ideológico del siglo XXI, las ideas que dominan al hombre actual en todos los campos del saber. Será el espejo vivo de nuestra cultura y de la que nos depara el futuro.”
Contundencia.- A grandes males, grandes empeoramientos.
Convicciones.- “La mentira más usual es aquella con la cual uno se miente a sí mismo: mentir a los demás es, comparativamente, la excepción.” (F. Nietzsche)
Convivencia.- Para que reine una pacífica incomunicación ha de guardarse una escrupulosa falta de silencio. Ha de haber una discreta pero ininterrumpida cacofonía, llevadera para todos y a gusto de ninguno.
Criticón.- “A veces nos quejamos a la ligera de nuestros amigos para justificar por anticipado nuestra ligereza.” (La Rochefoucauld)
Cuadrícula.- Los bloques de apartamentos son anónimos, pero bajo la cuadrícula de calles bautizados con nombres de conquistadores o de conquistados, de frutales o de aperos de labranza, subyacen los nombres de los dueños de las fincas o casas unifamiliares que antes hubo allí, o aquellos con que, por capricho, bautizaron tales lugares.
Cuento.- Termina así: “Al evento de inauguración de la grandiosa retrospectiva, cofinanciada por siete instituciones culturales, bancarias y financieras que asimismo colaboraban en la edición del catálogo definitivo en diez tomos, acudió nuestro autor originario, en busca de canapés y cava con que calmar y consolar respectivamente un organismo maltratado por la incomprensión y la bohemia. Devoraba con fruición y, siempre de espaldas, se fingía absorto por las obras y escondía así sus manos repletas y su forma de masticar a dos carrillos. Sólo se detuvo durante unos minutos, sinceramente interesado, ante una obra determinada, y después se abrió paso hasta la acompañante del homenajeado. Tras murmurar algunas palabras en su delicado oído, se llenó sin recato los bolsillos de cacahuetes y anacardos y desapareció. En ninguna parte consta que hiciera gestiones con ánimo de reivindicar esta obra, aunque se cree que sugirió, sin alegar razón alguna, que girasen el cuadro noventa grados a la izquierda. Por supuesto, nadie le hizo caso en absoluto...”

arrasar

Arrasar el terreno es la manera más corriente de apropiárnoslo y hacerlo habitable. Asolando la parcela alrededor de nuestra casa conjurábamos malas yerbas, alacranes, serpientes y hormigas y en general toda molestia no consentida. Aplanarla con una densa capa de hormigón, dejando tal vez un par de alcorques para unos arbolitos, o tal vez ni eso, que con un par de cactus en macetas el resultado es pasablemente minimalista y no hay que hacerles caso.

28 de abril de 2007

Abecedarios

Amnistía.- No se transmiten de padres a hijos los pecados de jueces, fiscales ni abogados, ni siquiera los de los ladrones de guante blanco, pero sí los del verdugo, los del chorizo y los de sus cómplices.
Arrepentimiento.- "Homenaje que a regañadientes la verdad rinde al error." (Juan Benet)
Atrición.- "Pido perdón por haberme dejado engañar, pero no por lo que hice estando engañado."
Automatización.- "Todas las grandes empresas se automatizan." Pues claro. Si no hicieran lo que hacen todas las grandes empresas, ¿en qué podría reconocerse su grandeza?
Autor.-"Persona que toma de los libros todo lo que le pasa por la cabeza." (Maurepas)

24 de abril de 2007

W de Wehrmacht Smith


Que nadie se atreva a ponerlo en duda: Wehrmacht Smith falleció en honroso ejercicio de su deber. Le gustaba mostrarse firme pero riguroso. Ante la gente como Dios manda era asertivo y terminante; cuando las circunstancias se lo imponían, sabía ser inflexible. ¿Tenía él la culpa de que incontables experiencias le hubieran enseñado a desconfiar cada vez más de la naturaleza humana? Pensemos en todas las horas que tuvo que pasar desgañitándose, repitiendo los mismos cuatro vocablos (“¡siéntate!”, “¡cállate!”, “¡levántate!”, “¡ven!”) ante individuos que fingían no hablar su idioma y gesticulaban mucho: al final, esa gente acababa sentándose, callándose, levantándose o acercándose al instante, dejando patente su naturaleza vaga y mentirosa, y que además, era por pura mala leche por lo que habían estado poniendo a prueba su paciencia y la resistencia de sus cuerdas vocales. ¿Quién no reaccionaría con indignación en su caso? Todo confirmaba lo que resultaba evidente ya de lejos, y que siempre había venido anunciando su aspecto, gestos, vestimenta, proveniencia, sexo, color y actividades o falta de actividades: toda esta gente siempre se traía algo entre manos y tan sólo recurría a trucos patéticos para desviar la atención. Poco importaba que esta teoría fuera aplicable a la humanidad en general y que, conforme a ella, pobre suerte correría el mismo Sr. Smith al menor percance que le ocurriera alguna vez haciendo turismo en el extranjero. De hecho, los miembros de análogos cuerpos de seguridad foráneos que acudían a él no recibían un trato menos estricto que cualquier otro: ¡quién sabía si en su país no darían la placa a cualquier gentuza!

En rutinario y fiel ejercicio de sus atribuciones estaba cuando reventó la vena de su garganta, lo que ocasionó su muerte. En la zona de recepción se encontraban unos niños orientales que ora charloteaban ora hacían pucheros, siempre ajenos a todo, y especialmente a las voces con que Smith imponía orden. Nadie sabía qué oficina había devorado a los padres de estas criaturas a las que nuestro héroe conminaba a guardar silencio y mantener las debidas formas, en vano. Aunque hacía plena exhibición de su habitual talante, los niños se emperraban en mostrarse indiferentes a la seriedad inherente al lugar, prosiguiendo con sus sollozos, canturreos y fiestas en un idioma desconocido, y era más esa indiferencia lo que le molestaba, dado que barullo no faltaba en el establecimiento; barullo que, en cierto modo, Smith fomentaba, al ser incapaz de no expresarse sino a gritos y de no interpretar toda reacción, o falta de ella, como una afrenta personal. Así que el agente Wehrmacht Smith voceaba cada vez con mayor énfasis sus órdenes sin que los niños, perdidos en su propio caos e ignorando que alguien pudiera estar dirigiéndose a ellos, le hicieran el menor caso ni reconocieran su existencia, ni siquiera cuando, víctima de tanta ira, el protagonista de nuestro relato se puso repentinamente amarillo y cayó fulminado al suelo. Relucía su lengua, que se había quedado negra como el caparazón de un bicho, entre unos amoratados labios. Los niños nunca llegarían a enterarse de lo que se contaba en el barrio del fallecido: que una vez, de una patada, había lesionado permanentemente a un perro que, en su opinión, le ladraba demasiado.

V de Votaciones


Valor: Atreverse a sacarse una foto al lado del más fuerte uno de esos días en que los demás prefieren hacerse el sueco.

Votaciones: Comenta un periodista, al reseñar (aparentemente) un concierto de rock: “Sigue siendo estupendo ver a la masa botar todos a la vez.”

T de Tópicos

Tópicos I: Quien comete la imprudencia de utilizar uno queda obligado a permitir el paso a todos los demás.

Tópicos II: Los tópicos nunca desaparecen del todo. Tan sólo hay oscilaciones, más o menos amplias, en su frecuencia de uso.

S de Salvación

Salvación: Existe el Crucificado, existe Pilatos, pero no el Cielo. La Salvación consistía en la invención de estas figuras, la narración evangélica obraba performativamente: la buena nueva era la invención de la narración en sí misma, y no cualquier significado que se quisiera extraer de ella.

Serpientes: Si todo Paraíso tiene una, como mínimo, no cabe la menor duda de que desde el mismísimo nacimiento residimos directamente en él. Sólo puedencuestionar esta evidencia los individuos que, por simpleza o interés, no ven la esencia del Jardín del Edén reptando por doquier.

Soldado: Profesional que entrará en una casa en llamas a salvar a un bebé y luego depositará tiernamente su cuerpecito arañado y aterido a un lado del camino, inmediatamente antes de subir al tanque y reemprender su camino y sus actividades.

R de Reciclaje


Rebeldía: «... Esos niños de corta edad que ya son sus rivales, que no escuchan en absoluto las desatinadas opiniones de sus padres, y se ríen de su flagrante fracaso; no sin razón desprecian sus orígenes y se sienten mucho más hijos del espectáculo reinante que de aquellos criados de él que por azar los engendraron.» (Guy Debord)

Recuperación: La revalorización y recalificación como monumentos y objetos de interés histórico (turístico) no indica una relajación de prejuicios estéticos ni la adopción de unos baremos en absoluto, aún desatinados.

Resentimiento: Intentar guardársela a alguien implica luchar constantemente contra el propio olvido, revivir periódicamente la injuria que dio origen a los deseos de venganza, ampliándola además para que sea digna de las molestias que nos causa esta actitud, este bullir permanente en el rencor.

Reses Públicas: Imaginémonos ciudadanos de una República de la que se hubiera erradicado la inmundicia, y estuvieran al alcande de todos, a todas las horas del día, las más sublimes obras del alma humana.
Imaginemos todos los canales de televisión, radio e hilo musial retransmitiendo material original, de extrema calidad, y que nadie prestara atención.
¿Habría que lamentar algo en absoluto?


Restauración: Cuando se restaura un edificio ¡oh, milagro! su fecha de construcción se atrasa mágicamente. Se retrocede a un pasado tan incierto como desconocido, a redescubrir entre todos. Un feo edificio de protección oficial franquista se convierte en un curioso edificio de los años veinte en un solar que por esa época estaba enmedio del monte, con sólo revocar de ocre la arenisca y decir que se trata de pisos con “mucho carácter”.
Las anodinas ciudades modernas, al convertirse en su escondida encarnación “previa”, convergen de nuevo: los nuevos centros urbanos de toda Europa tendrán en común cierto parentesco imposible con los bloques de hacinamiento de obreros del París del XIX.
Simultánea a esta restauración monumental, y encubierta por ella, hallamos la restauración suburbial de la que es víctima la inmensa mayoría de nosotros. Por cada monumento rehecho in situ, se amplía el espacio ocupado por abortos urbanísticos. Los barrios matadero se renuevan expansivamente. Su resurrección no consiste en reconstrucción de inmuebles, sino reubicación de masas en emplazamientos nuevos que al poco tiempo se revelan peores que los anteriores, en tanto que éstos se abandonan a las ratas o quizás salgan de nuevo a flote como viviendas de lujo en cascos históricos que lo son desde anteayer.

Responsabilidad: La única intervención en la vida pública de la que un arquitecto admite ser responsable es la restauración del patrimonio oficial, aquello cuya bondad está histórica y universalmente admitida (UNESCO mediante). No puede inventar ni acuñar nueva bondad (en plazas, residencias, avenidas...). ¿para quién?, ¿para qué? El verdadero destinatario de lo bueno, de lo esforzado, son quienes se plieguen a vivir como turistas en su propia calle.




Revolución: Quienes solían temerla, ahora la anhelan, mientras que quienes deberían desearla, temen que se pronostique que el estallido de alguna es posible cerca de donde viven.

Q de Quien con niños se acuesta...

Quien con niños se acuesta…: Para evitar el riesgo de decir estupideces, debería de rehuir las discusiones con gente que, en el sentido literal de la palabra, es idiota. Se la reconoce en que necesita de la repetición como una droga: repiten lo que dicen sus opinadores predilectos, repiten a diario las mismas frases al igual que siempre necesitan peinarse para el mismo lado y han desarrollado el hábito de darse siempre el mismo número de pasadas con el peine aunque no lo sepan, repiten lo que uno acaba de contarles para averiguar, al oírla de sus propios labios, si han de dar la razón o no. Pero precisamente por eso es conveniente ponerse en peligro de vez en cuando: para recordar lo que yo también soy capaz de llegar a decir en determinados momentos, y sobre todo cuando se cae en la tentación de hablar con la mayor seriedad y convicción.

P de Púdrete



Pasado: Cadena que lo mismo tira de uno hacia atrás como hacia adelante.

Patrimonializando:Los mejores sables del imperio volvían de sus expediciones cargados de momias, obeliscos, columnas, mármoles, manuscritos. El botín ya no beneficiaba sólo al monarca patrocinador de las matanzas, sino que también enriquecería el tesoro y patrimonio cultural de la nación. Todo aquello dignificaba la empresa y la hacía pasar por algo que beneficiaba a todos los ciudadanos de las naciones civilizadas.
Desde que el botín se convirtió en inajenable patrimonio nacional, uno puede presumir de descender de conquistadores invictos y a la vez ser inocente.
Del mismo modo los trabajos de restauración son una conquista del pasado de uno mismo.
Esta campaña de reescritura del legado de tiranía, explotación e indiferencia que transpiran las piedras de catedrales, castillos, casas solariegas, cálices, plazas de ajusticiamiento, arcos de triunfo, murallas, no es una reconquista, una reparación, sino el colmo del insulto: solicita, exige que aplaudan los herederos de toda esta carga.
Los muertos están a disposición del vencedor. Para que periódicamente remueva los esqueletos y haga lo que le plazca con ellos.

Performatividad: Lo que escandaliza de las torturas, como de cualquier otro motivo de escándalo, es el escándalo mismo.

Periodista: Profesional que romperá a llorar ante la cámara al entrar en una ciudad en ruinas sembrada de cadáveres de niños.

Progreso: «El ritmo de producción obliga no sólo a saturar el mercado de artículos y de sus rivales, sino además de los rivales de ambos, y todavía más con las negaciones de cada uno y de todos ellos.» (Debord)

Propaganda: La publicidad es un fenómeno que no puede remontarse más atrás de la revolución burguesa, es por tanto indisociable de la sociedad capitalista. Y el epítome de la publicidad es la iconografía yanqui de los 50 y 60, con sus blancas familias impecable y cómodamente uniformadas, su vitalidad motorizada; el modelo más patente —desde el mismo día de su concepción— de exageración descerebrada, infestando las calles con un cinismo tan comparativamente pueril que hoy el asco se ve atemperado por la ternura.

Psicogeografía: Cada cual podría realizar su propia psicogeografía, pero falta la convicción de que una multiplicación de los investigadores vaya a revertir en la calidad de los resultados. Todo plano y estudio queda inmediatamente obsoleto incluso antes de abandonar la litográfica vulva de las imprentas en suspensión de pagos.
Tal vez sólo se aprecie justamente su valor en un lejano futuro, en calidad de curiosidad de interés documental. Que realice el estado tales estudios, el único susceptible de conservarlos más o menos eficazmente hasta entonces.

O de Opio


Opio: «Podéis tragar sin miedo: uno no se muere. (…) ¿Acaso no arriesgáis todos los días mayores castigos por menores recompensas? » (Baudelaire)

Oxímoron: «Lo que para unos es un oxímoron, es para otros una tautología: he ahí la cuestión. “He escrito en alguna parte que yo era comunista porque era conservador.” Hace tiempo que esta frase de Pier Paolo Pasolini ha dejado de ser un oxímoron. Es más, conforme a la opinión vigente, comunista y reaccionario son dos términos oficialmente inseparables.

M de Mayúsculas

Mano de santo: ¿Acaso no se llaman así los remedios que eliminan los problemas de forma definitiva, cortando por lo sano?

Mayúsculas: Tipo de letra que confiere un ambiguo honor a la palabra en que se aplica. Se habla de Humanidad, Paz, Pueblo, Libertad, etcétera, como queriendo evocar objetos evidentes y universalmente conocidos, que a todos sobrecogen. No obstante, tales entes o divinidades quedan en deuda con quien los menciona en este tono: éste, desde ese momento, se vanagloria de saber perfectamente lo que son, los reivindica como propiedad suya y, por lo tanto, puede sacárselos del bolsillo y volver a guardárselos según le convenga.


Música: «Para mí la música es lo más delicioso del mundo. Adoro los tonos y sonidos musicales. Si oigo tocar música soy capaz de ir al lugar del que procede. A veces, en verano, cuando voy caminando por las calles calurosas y suenan las notas de un piano que proceden de una casa desconocida, me detengo silencioso y pienso que podría morir en un lugar así. Me gustaría morirme mientras escucho alguna pieza musical Me lo imagino como algo tan natural y luego me doy cuenta de hasta qué punto es poco probable. Los sonidos musicales son como deliciosas puñaladas. Las heridas que producen sus cortes son ardientes, pero no sangran; tristeza y dolor brotan en su lugar. Cuando callan las notas todo vuelve en mí a la normalidad. Voy a hacer mis deberes, a comer o a jugar y lo olvido. El piano es el que me sugiere los más mágicos sonidos, aunque el que lo toque sea un manazas. La interpretación no es lo que me interesa, sino los acordes Yo nunca podré ser músico, carezco de la dulzura e inspiración necesarias para poder hacer música. Mejor poder escucharla. La música me pone triste pero se trata de una tristeza que se asemeja a una sonrisa.. sería como decir dulcemente triste. La música alegre no me divierte y la melancólica no me produce una especial melancolía ni abatimiento. Cuando escucho música sólo experimento una sensación y es que me falta algo. No soy capaz de expresar el porqué de esta dulce tristeza y no lo voy a intentar tampoco. No deseo saberlo. Me sucede que, aunque me comporto de manera inteligente, tengo poco afán por saber. Quizá porque por naturaleza soy poco curioso. Deseo, y me agrada, que me sucedan cosas, aunque no me preocupa ni el cómo ni el porqué me suceden. Esto me parece, desde luego, censurable y poco adecuado para ayudarme en la vida. Observo que estoy yendo a parar al terreno filosófico. La música es para mí la más deliciosa de las Artes y sin embargo la que menos me induce a pensar. Existen sin duda hombres con mucho talento que, cuando escuchan música, la sienten en lo más íntimo de su ser. Se puede perfectamente no entender ciertas Artes y valorarlas no obstante. En el Arte existe un deseo de acercamiento, de proximidad a nosotros. Es una naturaleza tan perfecta y autosuficiente que mortifica si nos preocupamos por entenderlo. Castiga a aquel que, queriendo aprehender una obra, se siente complacido. Los artistas actúan de este modo. Son este tipo de personas que consideran su trabajo como algo que pueden abarcar ellos, pero no los demás. Por este motivo no desearía yo ser músico. Temo ser castigado por semejante forma de ser. Se puede amar cualquiera de las artes, pero hay que guardarse de confesarlo. Se ama con mucha más fuerza interior cuando no se sabe que se ama. La música me duele, y no sé entonces si la amo realmente. Me encuentra siempre que hace por encontrarse conmigo; yo no la busco, dejo que me adule, simplemente. Pero esta adulación me causa sorpresa. ¿Cómo podría explicarlo? La música es un llanto en melodía, un recuerdo en tonos, una pintura en sonidos. No sé decirlo mejor. Sólo que las palabras sobre el Arte más arriba mencionadas no pueden ser tomadas en serio. Son tan poco ciertas como lo es el hecho de que hoy no me haya encontrado con ningún sonido. Algo me falta cuando no escucho música, y cuando escucho música, me falta algo de verdad. Esto es lo mejor que he sabido decir a propósito de la música.» (Robert Walser)

L de Lucidez

Lucidez: Se reprocha al pesimista que lo suyo en el fondo no es más que el empeño de tener razón siempre y a toda costa, se le dice que si augura lo peor es porque sabe, igual que todos, que tarde o temprano acabará por cumplirse lo que anunció y que la humanidad hará justo y sabio el epitafio que le gustaría tener escrito, en letras doradas, sobre su lápida: “¡Ya os lo dije!”
Pero no el pesimismo no debe tanto al prurito de querer acertar siempre como al deseo de una mayor tranquilidad del espíritu. ¡Qué terrible sería imaginarse que absolutamente todo lo que se hace es hecho con buenas intenciones! ¡Qué suerte correría en ese caso su pobre lápida!
Hay que pensar de buena fe, hay que conceder el beneficio de la duda: no es imprescindible ser malvado para hacer mal las cosas, ni tampoco para hacer cosas malas: ambas pueden hacerse de todo corazón. Conviene conocer en qué creen nuestros oponentes, o en qué creen que creen. Así podremos descifrar, a través de su Verdad, sus mentiras.

F de fracasar

No pudiendo soportar que el producto de su esfuerzo fuera recibido con indiferencia, había decidido hacerlo todo de forma tan abiertamente defectuosa que fuera imposible guardar la neutralidad. Su problema era que incluso al fracasar tenía que poner todo su empeño. No podía evitar el tener que hacer mal las cosas con tanta seriedad y deliberación que alguien podría considerar esta faena ascética a la vez que mentirosa, lo que seguramente era cierto al fin y al cabo. Esa voluntad de sacrificio y no de venganza en la patética coronación de su galería de fracasos: creía que el esfuerzo por el esfuerzo, sin esperanza de retribución ni aplauso en este mundo acabaría redimiéndolo de ser un desastre. “Hago las cosas mal no para que me valores por ellas, sino por el tiempo y el sudor invertidos.”

J de Jungla

Jungla: Lo que realmente se espera de una educación queda por descuido expuesto en una expresión tan sanguinaria como la de que la Calle es la verdadera escuela de la Vida. Queriendo decir que donde de verdad se aprende; donde de verdad se mama lo auténticamente útil para salir adelante es en la Calle, es decir: ahí afuera, allí con los demás. Se admite en primer lugar una especie de total consenso acerca de que lo que hay no es más que la Ciudad, el único lugar donde se concibe el beneficio de la clase que sea, siendo la Ciudad a su vez una selva, y que una soledad como la del artesano en su taller o de alguien que trabaja en lo suyo, o del que está solo en su tractor es incompatible con las experiencias despabiladoras y que curten, que se limitan a los ámbitos en que uno tiene que tragar con tanto como tiene que hacer que le traguen a él.
En el resto de lugares no se está tan expuesto al educativo engranaje jodido/jodedor, formación equivalente a un salir a la luz, a un segundo ser parido, o mejor, a una erosión como aquella en que una estatua es hallada cuando se le quita lo que le sobra, hasta que lo que queda es ella misma.

I de Infraestructuras


Ídolos: Los ídolos no admiten críticas: o bien exigen adhesión, o bien toleran la indiferencia. Nada ganan o pierden con la discusión, no pueden ser matizados. Cabe aceptarlos en bloque o sentir por ellos un incrédulo desdén que no los desprecia tanto a ellos como a su aparato y sus connotaciones, y, especialmente, a sus seguidores. Lo que a veces ocurre es que se labre una copia, que se elabore una nueva versión a partir de un ídolo ya existente, quitando un poco de allí y decorando algo por allá.

Infraestructuras: Cada cual huye hasta que terminen las obras de urbanización que se van sucediendo de forma inevitable, según la expansión de los anillos de desarrollo precisa una drástica transformación de las infraestructuras, por mucho que les pese a porteros y tenderas, gentes capaces de muestras extremas de oposición a estas reformas inevitables y de interés general.

Ismo: Vinculo que separa una isla de una porción de tierra firme.

H de Hipóstasis

Hipóstasis: Cualquier tela con manchas inexplicables es el santo sudario, cualquier resto de casquería hallado bajo las losas de una iglesia es una santa reliquia. Toda revolución aplastada, o traicionada, se convierte, de forma automática, en La Revolución, ésa con la que todos soñamos.

Historia: Los pueblos que conocen la suya están obligados a redimirla.

G de Gratificación


Gratificación extraordinaria: Algo que sólo nos hace ilusión mientras ignoramos que también la han recibido todos los demás empleados de la empresa.

E de Experto


Escapismo: «—Yo dejo a mis esclavos que canten mientras trabajan. Les viene bien. Cuando se tiene la mente en otra parte, uno aguanta más. Y encima les ayuda a llevar el ritmo.
—Ya, pero ponles unos pocos estorbos a que canten y verás cómo cantarán y trabajarán con el doble de ganas. »


Escepticismo: “No puedo tocar cuando tú estás en casa. Siento cómo tu escepticismo se desliza por debajo de la puerta.”

Error humano: Hay que ser, hasta cierto punto, tolerantes. Si no, nadie estará dispuesto a implicarse en ciertas cosas. Decimos hasta cierto punto: en la medida en que haya de tolerarse el abuso, el abusador ha de guardar las formas.

Exclusivo: Dícese de algo cuya principal característica y única virtud es estar fuera del alcance del público en general. No tratándose de una característica intrínseca, sino relativa, todo depende de la relación entre quien lo tiene y quien no lo tiene. De su capacidad para marcar distancias depende el placer que confiere su posesión: un instante de autocontemplación insípida.

CH de Chauvinismo

Chauvinismo: Artículos en la prensa local dedicados a los convecinos asesinados en Auschwitz, ahogados en el Titanic, despeñados en el Everest. Aparte de los reivindicados –reclamados como patrimonio- se halla sólo una masa de ningún lugar en concreto, objeto de lágrimas genéricas. Incluso cabe sospechar que esa masa anónima de figurantes no tenía otra función que ocultar hasta durante mucho tiempo que todo era una escenografía montada en honor de los de acá.

D de Dios

“Vivid sin pecado, Dios siempre está al acecho.”

Demagogo: “Nunca dejaré de tener en cuenta vuestras verdaderas necesidades y deseos. De verdad os prometo que seré el representante que os merecéis.”

Democracia: Fuera de los muros de nuestro feliz refugio hay un vastísimo infierno helado que se extiende más lejos de lo que nadie puede imaginar. Por esta tierra baldía donde siempre es de noche y la niebla es espesa, vaga un número indeterminado de espectros que, apenas entrevistos, se desvanecen en las tinieblas, más o menos por donde un rato después se oye un ruido apagado y se insinúa una modesta explosión que ni siquiera se dejaría fotografiar convincentemente.

Deportivo: adjetivo que originalmente actuaba por oposición a “de calle” y “de protocolo”, usándose para referirse a la indumentaria y accesorios ligados al tiempo libre. Ahora nadie puede creerse que los chándales procuren una imagen de cómoda ociosidad a menos que quede claro que uno se los pone para hacer deporte y nada más.

Doctrina: La Iglesia católica ha eliminado el limbo, el lugar donde la tradición colocaba a los niños que morían sin recibir el bautismo, al considerar que refleja una "visión excesivamente restrictiva de la salvación". Así se afirma en un documento publicado ayer por la Comisión Teológica Internacional, que depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe al asegurar que existen "serias razones teológicas para creer que los niños no bautizados que mueren se salvarán y disfrutarán de la visión de Dios".
La publicación del documento ha sido autorizada por el papa Benedicto XVI. El limbo nunca fue considerado un dogma de la Iglesia y no está mencionado en el Catecismo. En 1984 cuando el actual Papa ejercía de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ya afirmó que el limbo era sólo una "hipótesis teológica" y que lo mejor sería no tenerlo en cuenta.
Un miembro de la comisión, que precisó que la Iglesia sigue considerando el bautismo como el camino para la salvación pero, en estos casos, la misericordia de Dios es más grande que el pecado. La misma fuente agregó que los muchos factores analizados ofrecen la suficiente base teológica y litúrgica para creer que los niños que mueren sin bautizar "se salvarán y gozarán de la visión beatífica".
Problema pastoral urgente
El documento se titula "La esperanza de salvación para los niños que mueren sin ser bautizados" y, según la Comisión, el limbo representaba un "problema pastoral urgente", ya que cada vez son más los niños nacidos de padres no católicos y que no son bautizados y también "otros que no nacieron al ser víctimas de abortos". La Comisión Teológica Internacional señala además que "es cada vez más difícil aceptar que Dios sea justo y misericordioso y a la vez excluya a niños que no tienen pecados personales de la felicidad eterna".
El documento destaca que ni en la Sagrada Escritura ni en la tradición hay una "respuesta explícita" a este problema. El texto recuerda que en el siglo V San Agustín decía que los niños muertos sin bautizar iban al infierno y, a partir del siglo XIII, comenzó a hablarse del limbo como "ese lugar donde los niños no bautizados estarían privados de la visión de Dios, pero no sufrirían, ya que no lo conocían".
La Comisión Teológica Internacional precisó en el texto, según CNS, que durante siglos los papas procuraron no definir el limbo como tema doctrinal y dejaron el tema "abierto". Tras estimar que los niños no ponen ningún impedimento personal en el camino de la gracia, los expertos vaticanos afirmaron que Dios "puede dar la gracia del bautismo sin que sea oficiado el sacramento y ello es tenido en cuenta cuando no es posible el bautismo".
La Comisión Teológica Internacional comenzó a estudiar el limbo en el año 2004, cuando era prefecto de la Congregación para Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio), el actual pontífice.

C de Ciencia


Ciencia-especulación: El principal mérito de las naves espaciales es ser capaces de elevar la masa de combustible que necesitan para elevarse.

Críticas: Las críticas de los corrillos a la salida de la iglesia achacaban que la misa hubiera sido tan aburrida, hueca y enervante a las malas mañas oratorias del clérigo, como si las Santas Escrituras no resultaran de por sí soporíferas para la audiencia, cuando no irritantes, y casi siempre incomprensibles.

Curriculum vitae: Al redactar un currículum, todo nuestro pasado se orienta únicamente a hacernos parecer más dignos del puesto al que nos ofrecemos. Que ni por asomo se mencione alguna actividad que no tenga que ver con la imagen que queremos dar. Parecería un capricho o una debilidad.

A de Antitierra

Afiliados: Véase “Empadronados”.

Alegría:“...y mi alma dejó de sollozar cuando al fin decidí unirme a los que corrían hacia el abismo, hartos de nuestra sangre, prefiriendo el dolor a la muerte, el infierno a la nada...!” (Alfred Kubin)

Alternativo: Adjetivo que oficia como señal de garantía, informando que a pesar de las apariencias del producto, las del productor, del vendedor o del distribuidor, se trata sencillamente de determinada versión de lo mismo, nada más ni nada menos.

Asesinato selectivo: Forma de bombardeo que se distingue por causar bajas entre las que encuentra una persona concreta, la única que, a ojos del asesino, estaba dotada de nombre propio. No confundir con Ataque selectivo, que se dice cuando entre los restos no se puede identificar a ningún personaje relevante, aunque sea muy elevado el número de víctimas. En ambos casos, el adjetivo selectivo no hace referencia a un supuesto proceso de selección o sorteo previos, sino que se usa de forma aberrante para indicar que el perpetrador pertenece a una respetada y solvente minoría, como corresponde a una “élite” o “grupo selecto” de tiradores y pilotos.

Automatización: “Todas las grandes empresas se automatizan.” Si no lo hicieran, ¿cómo se podría reconocer su grandeza?

Autosuperación: Quien fabrica la enfermedad, fabrica el remedio; quien fabrica escudos antimisiles, aprende en el proceso cómo hacer que los misiles lleguen más lejos.Antitierra: "Puesto que la Década parece ser algo perfecto y abarcar toda la naturaleza de los números, dicen [los pitagóricos] que también son diez los cuerpos que se mueven por el cielo y, siendo nueve sólo los visibles, admiten como décimo a la Antitierra."

18 de febrero de 2007

Tiempo real

Hay una maldición china: “Ójala vivas tiempos interesantes”.
Hay una manida frase reaccionaria: “Vosotros teníais que pasar por lo que hemos pasado nosotros, entonces sabríais lo que es bueno”.
Ya tenemos ocasión de ver, y por primera vez en directo –con cortes publicitarios y todo-, qué hay detrás de la verdad.

La verdadera misión de todo dirigente es guiar, bandera en alto, a la materia prima hasta el matadero gestionado por sus amos.
El caos controlado, el terrorismo, el chivatazo y la extorsión son los mejores amigos del Poder; en modo alguno su negación, subversión o ausencia.
Esa anarquía que nombran como quien habla del Coco es, precisamente, la situación más propicia para que se enriquezcan y fortifiquen los amantes del Orden y la Paz.
Los abogados del equilibrio,la estabilidad,los valores eternos, disfrutan de cada vez que aflora la violencia siempre subyacente incluso bajo los más discretos placeres.
La lista de “revoluciones conservadoras” supera ya con mucho a la de las otras, que ya nadie sabe cómo clasificar.
Cuando se produzca, la reconstrucción de Irak vendrá a ser una reedición la misma vieja historia: el falso retorno al único estado civilizado aceptable, la delegación al más fuerte del monopolio de la violencia.

Sale a cuenta llamar anarquía a todo caos, indefinición, desbarajuste, saqueo sistemático: así la gente tendrá que admitir qué poco digna de confianza es “cuando se la deja sin barreras”. No, lo sucedido no tendrá que ver con matanzas autorizadas, reajustes étnicos o el uso sistemático y estudiado de la miseria y el hambre, sino con la falta de autoridad.

Todos en el mismo barco

Había una vez una remota islita tercermundista que se alegraba de carecer por completo de recursos naturales, interés geopolítico, de haber pasado desapercibida al olfato de los perros de presa de la Historia. Salvo el ocasional monzón y la proximidad de alguna que otra prueba de armas nucleares, nada tenía que temer del exterior.
Un día sus habitantes descubrieron en sí mismos una utilidad a la que no escapaba ningún ser viviente: pues precisamente en cuanto vivientes servían para ser blanco de las bombas y luego de la ayuda humanitaria.
“Así que no sólo el cambio climático, sino también esto, es la globalización”, maldecían en su último suspiro, que los reporteros tradujeron como piadosas invocaciones a algún ingenuo dios pagano.

Por decreto nada queda al margen: el reparto que adscribe distintos papeles, distintos beneficios suprime cualquier diferencia efectiva. Todo el terreno –geográfico o humano- está parcelado para la explotación del mismo cultivo. Visto a la distancia adecuada, todo resulta un tejido regular y homogéneo. Todo accidente que discuta esta planificación industrial -sea acto de resistencia o catástrofe provocada por la actividad explotadora misma- es diligentemente corregido.

13 de febrero de 2007

Órbitas

En el mismo instante en que un pintor académico y pedante se opuso a la fotografía en nombre de la decencia, apareció alguien dispuesto a decir que precisamente lo mejor de al fotografía era lo que el primero había denunciado. Tanto uno como el otro recibió su parte de aplausos. La mayor peculiaridad de los tópicos es que su inversión también lo es.

Quienes tenían que darse por aludidos llegaron con el aplauso preparado.

Irrumpir en una iglesia para proclamar que Dios está muerto es tan inútil como para hacerlo para anunciar que está vivo.

El efecto destructor de la libertad creativa: ya no existe el peligro de que ninguna lectura resulte subversiva; no porque al ser tolerado todo triunfe lo mayoritario o lo que cuente con el apoyo de la mayor industria; sino porque nadie tiene tiempo, al estar ocupado con lo suyo, para dejarse subvertir. Sólo se buscan fuentes e ingredientes para las propias obras, que sí serán subversoras.

Se piensa ingenuamente que en cuanto desaparezcan las detestables ideologías comenzará el reinado del sentido común. El espacio intelectual liberado quedará libre para que lo ocupen ideas de pleno derecho; mejor dicho, para que lo reocupen: el reemplazo, en tanto restitución, se producirá por sí solo, será providencial, lógico, cuestión de entropía. Viene a decir esto, entonces, que el problema radicaba en que el anterior ocupante era un usurpador, dejando aparte sus propios defectos.
Sería más adecuado, sin embargo, pensar que no ha desaparecido el problema, que era y es, precisamente, la existencia de esa casilla vacía,. Está en ella admitir exclusivamente ideas abyectas, por no decir que se tornan abyectas en cuanto ahí encuentran su acomodo.
Podría decirse incluso que es esa casilla de la conciencia la que se encarga de producir a sus ocupantes sucesivos, así como de irlos renovando para que en esencia la ocupación siempre sea la misma.

12 de febrero de 2007

Comedia vieja o Cafetín

 La tertuliana sensación de que cuantos más nos juntamos para hablar menos inteligencia reunimos.
 Algunos temas sólo pueden dar pie a un entrecruzamiento de tópicos, a una embriagadora alternancia de monólogos cargados de polizontes –discursos ajenos pero que acaban calando en quienes los pronuncia. Hay que saber callarse y escurrir el bulto cuando la charla toma ese rumbo. No hay que engañarse un solo segundo creyéndose capaz de aprovechar la ocasión para implantar en los demás la semilla de la duda, ni mucho menos que se puede aprender alguna lección mediante la observación del papanatismo ajeno.
 Deberíamos reivindicar el monólogo, ensalzarlo y elevarlo al rango de forma expresiva por excelencia. Se debería analizar la importancia terapéutica del monólogo a dos bandas y promover adecuadamente su práctica y conocimiento. No se descubriría nada de nuevo ni resultaría enriquecida la vida ordinaria, pero sí que nos desembarazaríamos alguna que otra ilusión a su respecto.

Épater l'infamme

Hay quien construye su identidad a base de llevar a la práctica lo que hace diez, veinte, cien años era el objeto de las pesadillas y las obsesiones de la sociedad bienpensante, cuando no el espectro creado para meter miedo a las masas. Las reacciones que cosecha esta persona no son tanto de escándalo moral como por la incapacidad de identificar de qué va, a quién quiere espantar.

Un árbol envenenado.-

Repeler el anonimato y el conformismo, ejercer una voluntaria violencia contra uno mismo con la pretensión de bloquear la violencia inevitable y despersonalizada, ornamentándola con símbolos de individualismo a la venta en grandes y pequeños comercios, y en supuestos establecimientos alternativos, todo ello va haciendo más cercano el reino, borrando toda huella. Los antiguos rituales de mutua vigilancia y represión son ocultados, sin eliminarlos, por una espesísima capa de cemento que redefine la relación entre el individuo y la masa como intercambio de opresiones.

Descubrimiento de la inexistencia

Una novela iniciática cuyo argumento es la imposibilidad de desplazarse. La peripecia es el descubrimiento de la inexistencia de las peripecias; el protagonista madura al darse cuenta de que no madurará más de lo que ya ha hecho. Nadie crecerá más ya, ni debería intentarlo: cualquier cambio que se opere en lo sucesivo se deberá a la catástrofe. No es aprendizaje- ni siquiera de la decepción, de un gozoso liberarse de la capa superflua-, tan solo es tala, mutilación, o un simple proceso de pérdida de piezas a lo largo del camino…

Decoro

Lo verosímil es lo que nunca parece cierto cuando alguien asegura haberlo vivido de primera mano. Debería saber que hay cosas que sólo pueden contarse en tercera persona. Le miramos sacudiendo la cabeza, apenados de que, a estas alturas, confunda las leyendas oídas con sus recuerdos.

Confirmarse, conformarse.-

Más que recordar, aprender es confirmar. No se comprende otra cosa que lo que se está capacitado y dispuesto a comprender.

La tarea de la memoria no es recordar sino precisamente organizar las impresiones, alineándolas para que vayan acercándose disciplinadamente a la escotilla de expulsión de desperdicios.

Nuestra identidad no se forma a partir de lo rescatado, sino de lo desrecordado: lo que resta cuando la memoria descansa.

A salvo del “desrecuerdo”.- La memoria elimina lo que no desea que permanezca en la mente, para evitar el peligro de que aflore en el momento más inconveniente, al hablar a la ligera, como parte de una comparación, evocado fortuitamente por un fragmento de información que se hubiera dicho perfectamente inocuo. Ni siquiera tiene la tarea de hacer pasar la experiencia por el lecho de Procusto, para poder mejor tolerarla y conservarla en su seno, aún reformada según convenga a las circunstancias; tan sólo limpia. No hay memoria, sino desmemoria. Nuestros recuerdos son lo que ha tenido la fortuna de parecer inofensivo al equipo de selección y depuración, y en los mejores casos, lo que pasó inadvertido.

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Las iluminaciones retroactivas.- “Estar ido” no es una expresión huera: corresponde a la sensación de estar, durante un momento, más allá que acá: revivir inesperadamente algo no codificado.

Recordar es sentir de nuevo: la música vuelve, es de nuevo interpretada, el oyente recupera la silla en que entonces estaba sentado.

Nadie se salva de recordar más de lo que ha vivido, ni se salva de experimentar, en sueños o en un segundo plano de su mente, todas las formas de desgracia que unas personas pueden ocasionar a otras. Su fantasía le hace, pues, vivir mucho más de lo que él es capaz de figurarse y, a pesar suyo, ve en todo acontecimiento un eco o un retorno.

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Desconfía de quien sólo sea capaz de hablar de su experiencia en términos visuales, en quien presente como anécdotas verdaderas simples escenas de películas que le gustaría protagonizar.

Los recuerdos de los mentirosos crónicos: los que cuentan al primero que se encuentran la anécdota que les acabas de narrar, y lo hacen con todo el descaro, ignorando que estás delante, presenciándolo… La incapacidad de algunas personas para contar en algo que no sea primera persona, de comprender un libro si no pueden ponerse en el lugar del protagonista, si no identifican un problema sentimental que pueda excitar su fibra sensible.
Y también la gente que sólo puede narrar mediante la convención de que se tarta de sucesos acaecidos a una persona cercana a ellos. Otros lo harán con la convención de que esa persona es conocida, que ha de tener nombre, y ese nombre no es un nombre cualquiera, para que así pueda tener psicología, y eso de refrendo a la veracidad de lo contado.

30 de noviembre de 2006

Complejo de Pécuchet

Querer saber más que nadie sobre cada una de las cosas que nos llaman la atención, y tener que conocer todos los tópicos relacionados con ellas para comprobar por propia experiencia que lo son.
Descubrir mediterráneos, y siempre después de haber cruzado a pie todo el continente… ¡si al menos el viaje contara por sí mismo, en sí mismo!,

Correr tras el conocimiento absoluto, alejándose más de él cuanto más se profundiza en lo que nos separa de él.
Cada lectura, en vez ser interpretada y estudiada, produce simplemente una ampliación de la lista de lecturas obligadas y pendientes; cada nuevo hallazgo es una avalancha de antecedentes necesitados de investigación.
Y no sólo los antecedentes cronológicos: también los antecedentes futuros: aquellas interpretaciones que supusieron una nueva perspectiva, los sucesos que, mientras permanecíamos encerrados en la biblioteca, se empeñaron en cancelar el sentidos que tan esforzadamente habíamos extraído.

Uno consulta en el diccionario siempre las mismas palabras.
Lo que se conoce demasiado bien y surge automáticamente en la memoria siempre inspira desconfianza.
¿En qué medida puedo garantizar que conozco qué hay detrás de las palabras que utilizo, ni siquiera de una mínima fracción de ellas?

Querer someterse a una cura de estupidez.
Prometer que en adelante no se fingirá haber entendido a quien ni siquiera se ha leído.
Llevar un inventario de lo poco que se va leyendo;
identificar las malas imitaciones hechas de lo poco que se ha asimilado, los plagios que se cometen inconscientemente en los momentos de mayor seguridad en uno mismo.

Un palimpsesto en el que lo más interesante era lo que no estaba borrado.

27 de noviembre de 2006

Ludicez


La desolación de un parque de atracciones fuera de temporada. Un laberinto de calles sucio, repleto de basura cubierta de logotipos, con bolsas de plástico colgando de los cables. Al menos debería ser el escenario ideal para una última farsa. Mas qué tragedia cabe una tragedia cuando el espectador está pendiente de no morir víctima de un arrebato estético-futbolístico del acomodador, un envenenamiento retardado de palomitas, una catástrofe nuclear ignota acaecida antes de la concepción de nuestros padres... Ninguna tragedia puede, en fin, aspirar a ser tomada demasiado en serio.
Y si no se puede hablar de lo serio sólo puede hablarse de lo secundario.

25 de noviembre de 2006

Cartas al Director en la prensa local

Un voluntarioso lector de Villadecantos, Jacinto Gomeznarro, comuncia su indignación y escándalo ante los recientes casos de despilfarro y malversación en nuestro Ayuntamiento. El actual gobierno municipal, recuerda el Sr. Gomeznarro, ha multiplicado en los últimos años sus departamentos y oficinas de una forma que merece su censura, convincentemente expresada aunque acaso exageradamente mordaz. A consecuencia de esta acumulación de funcionarios y despachos, se ha creado, por un lado, una extravagante duplicación de competencias, y por otro una no menos curiosa abundancia de agujeros negros, de simas burocráticas donde desaparece el papel timbrado sin que nadie sepa recuperarlo. [Recordamos a nuestros lectores que nuestro periódico ya se adelantó a llamar la atención sobre este problema en (...)]

Según cuenta D. Jacinto, para poner fin de una vez a esta problemática indeterminación, se encargó a una asesoría solvente y neutral (i.e. privada) que inventariase las tareas burocráticas del Ayuntamiento a fin de redistribuirlas de forma coherente. La carta sugiere (con excesiva malicia, a nuestro entender) que el propósito de la contratación de tal asesoría era crear de tapadillo un nuevo departamento municipal: sabiendo el equipo de gobierno que era infinita la tarea encomendada, ésta equivalía a la creación ex nihilo de nuevas plazas de trabajo municipal, a fin de repartirlas entre los amigos, y sin resolver en absoluto los problemas iniciales.
Fuera como fuere, no ha tardado en descubrirse que estas personas requirieron los servicios de un segundo grupo de asesores, encomendándoles que se encargaran del trabajo que se esperaba de ellos. (La historia, a partir de aquí, está aún fresca en las memorias de todos: falsa contabilidad, dimisiones, llanto, etc.)

No entraremos a discutir si el objeto de la creación de estos puestos de trabajo era introducir en el aparato municipal personal afín y agradecido, como se sugiere desde la derecha, o si se trata de un paso más en el proceso de liberalización y eliminación de la burocracia civil, como apuntan desde la izquierda. Aunque reconocemos que cualquier interpretación venal resulta, al menos, tranquilizadora. Peor sería suponer que todos obraban con su mejor intención.

23 de noviembre de 2006

Redondo como una burbuja de jabón

“En cierto modo tengo que ser una persona muy moderna dado el efecto tan extraordinariamente benéfico que el cine me produce. No puedo imaginarme mejor descanso del espíritu para mí que una película americana. Lo que veo y la música me producen una sensación de dicha, quizá en un sentido infantil, pero no por ello menos fuerte. En general, como he pensado y dicho a menudo, el cine es algo muy parecido al sueño y las ideas freudianas son susceptibles de aplicarse inmediatamente a él.”
(L. Wittgenstein, Movimientos del pensar, p.31)

En la matoría de las películas, la caracterización psicológica de los personajes es la justa desencadenar un proceso rutinario de identificación. No se trata de la forma de hablar, los gestos, la respiración, ni mucho menos de sus actos o ideas. Su realidad ha sido compuesta a la manera de un bodegón: mediante la acumulación más o menos verosímil de objetos. No es ninguna disculpa que a veces sean de época, de anticuario, rehechos por especialistas en atrezzo. Un director que no sepa decirnos nada de un personaje por su forma de pisar tampoco podrá expresar la fotogenia de ningún objeto ni los misterios que descubre en cine la mera manipulación del objeto más cotidiano (echar a las hormigas con un papel encendido, poner un plato de leche a un perro, etcétera). Queda crudamente al descubierto que ser es tener. No se trata de un drama, sino de nuestra única esperanza de entender a los demás; el único medio del que disponemos para reconocerlos como compañeros de especie.

Para consumir un personaje, dispongamos el espectáculo de lo que consume él. Quizás no deseemos compartir de veras sus peripecias, pero seguramente sí su decorado. La sutileza y detallismo de tal caracterización serán evaluadas filisteamente como valor añadido de la película, como una prueba más de minuciosidad y amor al detalle. Así mantiene su vigencia la idea de la existencia de las personas normales. Es más, refrenda la existencia de unos universales —unos elementos constituyentes básicos, científicos, y con ello queda todo dicho— que, combinados, conforman cada YO, y cuyo descubrimiento y destilación es por sí mismo interesante, y más si esta presunta disección psíquica se realiza con mucho arte y oficio.

Escenificaciones sin más valor que su valor de repetición: repetidas en múltiples televisores, en diferentes fechas; arquetipo para las sucesivas, idénticas escenificaciones de otros, iluminados en busca de gloria, ubicuidad. Multiplicación como desaparición.

Historias de Amor

“Creo que cuando has contemplado las emociones desde cierto punto de vista, ya no puedes volver a concebirlas como algo real.”
(Andy Warhol)

Gracias al Amor, todas las narraciones resultan comedias, y todo acontecimiento se revela un círculo que se cierra. Comparadas con las tragedias, las narraciones románticas rebosan crueldad y resentimiento, violencia y resignación; todas las condiciones que rodean a los protagonistas al final quedan benditas porque han propiciado su encuentro o reencuentro, descubrimiento o redescubrimiento: los enamorados felices pasarán el resto de sus vidas comiendo perdices, sin asomarse al mundo exterior más que para arrojar bendiciones al statu quo y asistir a las reuniones de la Asociación de Padres de Alumnos, donde su comportamiento será discreto pero ejemplar. La historia de amor es el ingrediente que la industria del cine añade a todo argumento para esterilizarlo y convertirlo en un placebo, en una conmoción sin movimiento.

No hace tanto que el cine americano se negaba a mostrar el lecho donde mantenía relaciones una pareja soltera o adúltera. Ahora que rara es la película que no contiene la representación de alguna forma de coito (sólo se salvan las de Disney y, curiosamente, las pelíclas más arriesgadas del cine independiente europeo), lo que sigue sin repersentarse son los coitos bendecidos por el matrimonio. Es revelador que no se suela aludir a la posibilidad de contacto sexual entre personas larga y satisfactoriamente emparejadas. El puritanismo se encuentra aquí con lo reducido del número de argumentos permitido. Los ancianos podrán tener vida sexual a condición que se comporten como adolescentes descerebrados, y vendan su alma a cambio de la conquista. Una vez concluida la caza erótica, desaparece la carga dramática.

Fijémonos en los personajes secundarios de la trama: el amor roza a los comparsas, y más vale así, pues cuando los toca es para emparejarlos con la oveja que les corresponde. No apartemos la vista del escudero a lo largo de la historia: él no tiene siquiera derecho a las ilusiones del amor. Si le tomamos como el verdadero protagonista del relato, y releguemos a segundo plano a la pareja de enamorados, como en esas películas de los Hermanos Marx lastradas por un romance cursi y que ahora parece una broma de dudoso gusto, una blasfemia fracasada. Desde este punto de vista, se revela insoportable la subordinación y opresión de las que son conscientes todos menos los enamorados, quienes se identifican sin reservas con la fuerza que los golpea. Para ellos, el riesgo de ser aplastado por las absurdas contorsiones de la burocracia es un hecho de la vida, ruido de fondo psicológico, como el miedo a la falsificación, al envenenamiento y al cáncer.

Para la propaganda, el amor es la única aventura posible en las condiciones modernas de existencia.

Se podría rastrear el año y mes y día en que los científicos descubrieron de una vez por todas el crucial papel del sexo en la vida humana, en el comportamiento de cada individuo, en la composición química de cada contribuyente. Cuesta imaginarse una época en que el magreo —físico o sentimental— no fuera el interés humano número uno.

22 de noviembre de 2006

Amor y narración

Una vez me pidieron que barnizara un texto ajeno. Un compromiso violento. No había que ir de estilista para darse cuenta de que lo que necesitaban aquellas desgraciadas páginas era un trabajo completo. Además, la autora, plenamente metida en el papel de mujer, en realidad hablaba siempre, incluso cuando describía su lavadora, de desamores y de la búsqueda del compañero perfecto. Pero ahí vi abierta la salida de emergencia: recurriendo momentáneamente a las armas del enemigo me confesé incapaz de abordar el texto sin traicionar su punto de vista, etcétera, e hice mutis por el foro.
Aún así, a pesar de lo agradecido que estaba a los tópicos del género, o más bien por verme obligado a mirarlos más de cerca que de costumbre, tuve que preguntarme: ¿Cómo era posible recrearse tanto en el desamor, gozar de sentirse despreciada por el Hombre, así, como ente metafísico-político? Bueno, la respuesta es más que fácil: quien más hable de el Hombre, más se sentirá la Mujer. El truco más viejo del catálogo... Claro que una cosa es llevar años y años viéndolo explotado por todos los profesionales del espectáculo y otra comprobar en directo que hay personas de carne y hueso dispuestas a vivirlo.

No hay amores desgraciados. Enamorarse es, por sí mismo, acontecimiento y embriaguez que se basta a sí misma, intoxicación que no se deja describir por quien está bajo sus efectos. De lo que se habla no es del amor, sino de la persecución erótica, de las frustraciones que conlleva querer fundir enamoramiento y conyugalidad, catálogo de Barbie y cotilleos de tertulianas.
Y si hablamos de describir el proceso de identificación de la presa, la persecución, la frustración de alcanzarla o de no alcanzarla, el volver a empezar... estamos enumerando los condimentos que precisa cualquier narración. Probablemente sólo se dé importancia, saboree y prolongue estos sucesos para tener algo que contar. Un amorío no narrado, de acontecimientos sin hilar, ¿merece tal nombre?

Puede que el amor sea siempre melancólico por no ser más que postergación, persecución como fin en sí misma, más satisfactoria cuanto más anunciado esté que no podrá ser consumada o que se quedará en nada en cuanto lo sea… También puede deberse a lo contrario: a que la existencia del amor sólo se dé póstumamente, como el relato que toma forma cuando el Don Juan desnuda su atormentado corazón ante una doncella recién conocida.

Un conocido contó un día a una amiga común que el mundo le asqueaba, aunque él mismo se daba más asco todavía, con toda su mediocridad, el pasado de cobardías que arrastraba como una cadena, sus grandes gestos… Como no tardó en comprobar, nada de lo que añadía era capaz de desmentir la interpretación que su oyente había realizado en el primer momento: se hallaba atravesando una profunda crisis matrimonial; y así lo comunicó en cuanto se quedó sola con otras ocho o diez personas. De todos modos, tampoco su audiencia hubiera estado abierta a una interpretación distinta.

21 de noviembre de 2006

Personal

La primera vez que alguien me dice que está totalmente de acuerdo conmigo me siento halagado. A la segunda vez, la pregunto si me está tomando el pelo. A la tercera, huyo pensando que es un peligroso imbécil.

Si alguien me espeta por las buenas que le caigo mal, opino que es un imbécil. Si se me acerca otro con quien nunca he conversado a decirme lo mucho que me aprecia, también lo catalogo de imbécil, e incluso en mayor grado que al anterior.

Un individuo que no conocía de nada estaba sentado a la esquina más alejada de nuestra mesa. Tal vez fuera amigo de alguno de los presentes, al menos se sumó a nuestra conversación como si lo fuera. Tal vez nos veía allí sentados bebiendo y discutiendo todos los días y allí, tras observarnos tanto, especialmente cuando el local estaba abarrotado y todos hablaban con todos a gritos, se suponía que se creaba cierta familiaridad. Aunque hubiera sido así durante años no dejaba de ser un contacto tan parcial. Sin embargo no tuvo reparo en dictaminar quiénes le caíamos bien y quiénes no, como si eso fuera una información relevante para nosotros.
Con algunas personas establecemos a primera vista una instantánea relación de mutua antipatía. En mi caso, con la gente que extrapola incluso las formas corteses de presentación, de modo que hacen pensar que me juzgaban desde el momento en que me acercaba a ellos, y siguen juzgando todas y cada una de las palabras que digo y cosas que hago, como si su verdadero significado fuera el de aportar pruebas en mi contra.
Me sacan de quicio las personas que siempre van comentando en alto el precio de todo lo que ven, admirándose de que exista suficiente capital para comprar tantos jerséis, mover tantas grúas, destripar tantas calles… Hay también quien se especializa en comentar, cada vez que vamos a un restaurante, la calidad de cada plato y en especular si su precio se adecua asimismo al local y sus instalaciones. Sólo al criticarles en alto, iracundo, me doy cuenta de lo que se parece a sus hábitos este que he desarrollado yo de examinar cada declaración y comunicado de los gobernantes, exprimiendo y evaluando su contenido de inmoralidad, idiotez y fascismo latente, y tasando si es conveniente que intente retenerlos algunos días en primer plano en la memoria.

13 de noviembre de 2006

Una, grande, liberal (digital)

Cada vez más a menudo, al visitar una librería, me viene a la cabeza la novela Fahrenheit 451. En primer lugar, debido a la proliferación de libros cuya existencia no por inevitable deja de ser un insulto a la inteligencia. En segundo lugar, porque actualmente resulta ingenuo imaginarse ningún Estado que pudiese desear la destrucción de los libros en general. Muy al contrario: incluso el emperador chino del cuento de Borges estaría encantado de tanto libro sobre temas de actualidad, a despecho de su contenido y sus planteamientos.

El público recibe con placer los libros que le han recomendado sus medios de formación favoritos y en ellos busca la confirmación (es decir, la repetición de lo mismo mediante palabras con más letras) de lo que ya tiene de sobras aprendido. Y si con esto no le basta, puede buscar aún mayor confirmación en el circuito de páginas web acorde a sus intereses.

Nadie que no sepa de antemano lo que va a hallar en dichas páginas web se molestará en buscarlas, nadie hallará en ellas nada que no conozca de antemano, salvo despistados y esos sufridos Agentes del Orden que se dedican, por lo que dicen, a buscar todo el día guarradas en la Red. (Antes tocaba preocuparse por las Cadenas de televisión.)

Claro que el uso de clichés y muletillas en estas condiciones ya no puede ser una mera señal de pobreza intelectual. Cómo se le va a identificar a uno a la primera si no; cómo va a distinguirse de los unos y de los otros. Con tanta proliferación se cuenta con muy pocas milésimas de segundo para atrapar al navegante descarriado

No hay tendencia ideológica que no disponga ya de sus propios canales de información, contrainformación y desinformación. En el hecho de que tanto los canales relativamente minoritarios y “alternativos” como los medios oficiales de manipulación compartan unas mismas preocupaciones podemos ver qué amplitud de miras tiene nuestra sociedad, qué grado de politización (léase afiliación, polarización o futbolización) se ha logrado en todos los sectores. Efectivamente, el Estado debe estar temblando al saber que tanto Jiménez Losantos como los Maulets buscan con tanto empeño la Verdad acerca de las mismas cuestiones.

No es imprescindible que tanta superabundancia ideológica sea producto del dinero de los diversos interlocutores sociales (partidos políticos, grandes empresas, iglesias varias). El vínculo es a menudo innegable, pero no necesario: ya nos había avisado el florecimiento de las ONGs que sobraban individuos civiles ansiosos de hacerse cargo de las actividades habitualmente asociadas al Estado del Bienestar, y el Estado reacciona agradecido, claro está. Cada vez que puede desembarazarse de una de sus competencias y endiñársela a unos particulares, más libre queda para dedicarse a los asuntos propios de las personas mayores.

En Fahrenheit 451, el Estado conseguía la absoluta idiotización global prohibiendo la escritura e imponiendo la imagen (televisión, cómics). ¡Vaya ingenuidad! Recordemos que la oficina de Ediciones en Lenguas Extranjeras de la URSS sembró el mundo de las traducciones a incontables idiomas de los autores textos admitidos en el panteón cultural soviético: además de lo que usted puede imaginarse, todo Shakespeare, Goethe, los griegos, Dante, el Quijote e incontables más. Así que no todo se reducía a simples catecismos. Al menos para quien supiese leer. O para quien no tuviera miedo a leer por sí mismo.
Que se sepa: los vejestorios alcoholizados del soviet supremo tenían bien claro que “el medio es el mensaje” ; el señor Ray Bradbury apelaba al culto fetichista a la alta cultura propio de la clase media yanqui a la que pertenecía. Herederos de este señor fueron los que profetizaban durante los ochenta y noventa la desaparición de la palabra escrita, y de la televisión y los cómics, a causa de Internet.
Ni que decir tiene que la expansión de la “Red de Redes” ha respetado a los demás medios de formación de masas y que todo rumor de supuestas rivalidades se reduce a trifulcas de multimillonarios: la compenetración, por lo demás, es perfecta. Aunque nadie habría imaginado a quién se debería este éxito. Supongo que el espectáculo, que hace quince años se encontraba estancado en su etapa integrada, a la que había accedido tras superar exitosamente las etapas concentrada y difusa, como es sabido, ha dado entretanto otra vuelta de tuerca y ahora se encuentra en una etapa que podríamos llamar, provisionalmente, “fase de lo espectacular civil”.

Para que se me entienda (si es que alguien ha llegado hasta aquí): que en cuanto a capacidad de intervención cívica somos algo así como esos individuos que hacen carísimas llamadas telefónicas a cambio de meter baza fugazmente en una tertulia en la que de todas formas no se le consentirá decir nada nuevo.

Nadie habría esperado hallarse masas y masas de individuos de tal especie, más ansiosos por entrar en el juego de lo que nunca se habría sabido planificar.
Son el corolario de esta situación, y no su crítica, estos innumerables individuos que pasean públicamente su opinión e inmortalizan en sus blogs sus reacciones ante las opiniones vertidas ese día por los tertulianos que quisieran ser.

Las incontables instancias extra, seudo y paragubernamentales que por ahí sueltan sus secreciones impresas no dejan de participar de lo gubernamental, como indica su nombre.* Tanto da que no sean todas o no sean del todo mafiosas, eclesiales o militares. Llama la atención que se afanen en hacerse sitio entre los profesionales de la formación de masas con propósitos confirmativos, correctores, regenerativos, hasta un punto que antaño, incluso en los ambientes más reaccionarios e identificados con el status quo, era impensable.


*Lógicamente, todos estos colectivos, dedicados a producir panfletos desde la periferia del aparato estatal, o mimetizándolo, o intentando refundarlo, tienen las limitaciones, aspiraciones y servidumbres propias de todo lo vinculado al Estado. El propio nombre lo dice: considerarse extragubernamental, seudogubernamental o paragubernamental indica, antes que nada, la propia querencia por lo gubernamental. Igual que los paramilitares suelen ser, sobre todo, militares, elevados además al cuadrado o al cubo.

12 de noviembre de 2006

Spüren

Dejar rastros es algo que parece utópico. Todo rastro debe ser reciente: no sólo la huella que alguien dejó sino también la señal de todos los demás que, por la causa que fuera, la han respetado y dejado llegar al presente. De ahí que pensemos que quienes gritaban "¡Eureka!" al descubrir una eran víctimas de un engaño.

La ciudad es de todos y de nadie: ningún individuo tiene derecho a dejar su huella en ella. Sólo pueden hacerlo la macroeconomía y la masa –la de compradores de viviendas, la de automovilistas...- o los fenómenos sociológicos que, por serlo, tienen permitido hacer pintadas.

Las avenidas y cascos históricos se diseñan conforme a una visión fotográfica. Lo que cuenta es su imagen de interior transitable. Todo se concibe de forma que dé lugar a buenos encuadres, de forma que no se eche de menos lo que quede fuera, cortado o desfigurado por la falta de profundidad de campo.

11 de noviembre de 2006

Lecturas convulsas

Toparse, al abrir un libro de Nietzsche, con la observación “No hay hechos, sino interpretaciones,” y pensar automáticamente: “¡Vaya, otro que viene con la vieja frasecita!”

Leer determinados fragmentos de Así hablaba Zaratustra y pensar en su posible distorsión hitleriana. Pero ¿no se presta a una interpretación delirante casi cualquiera de los textos poéticos posteriores al Romanticismo? Cabe imaginarse al departamento de asesores ideológicos de algún demagogo moderno redactando discursos que invoquen a Sade, Swift, Artaud, Bataille, los surrealistas en pleno... para histeria y deleite colectivo de las masas. Repugna imaginarse a lo que deberían haberse acostumbrado -la profundidad de su renuncia, de su regresión.

Primo Levi absuelve a Nietzsche de la acusación de haber suministrado armas ideológicas al arsenal del nazismo, a pesar de reconocer que le fastidia lo que él llama su tono oracular. Sin embargo, es este tono más que cualquiera de las cosas que hubiera dicho, lo que le convierte en fácil carnaza para los pequeño burgueses contra los que, supuestamente, se dirige cada una de sus palabras. Nietzsche es inocente de lo que dice, pero no de decirlo con un estilo que se presta a ser fetichizado por los horteras.

Imaginar a Pinochet o Bush leyendo a Céline (o Celan) en la intimidad, como fuente de inspiración, parece o bien absurdo o bien repugnante, y terrorífico.
El hecho de que Aznar no haya podido manchar la imagen de Azaña y Cernuda, autores de su supuesta predilección, invita a especular sobre lo que habría tenido que llegar a suceder para que su nombre quedara ligado al suyo.

La maldición de lo inédito

“Un autor es una persona que toma de los libros todo lo que le pasa por la cabeza.” (Maurepas)

Intanto leer una página. Acaba por resultarme impracticable, de tan cargada de alusiones y plagios, y la arrojo sintiendo malestar. ¡Qué ramplonería! ¡Si hasta yo puedo identificar cada referencia, es que ni siquiera se molestó en copiar nada que mereciera ser copiado!
Y al final acabo diciendo: ¡Claro, como que esa página la escribí yo!

Publicar para poder repasarse, para poder leerse como se lee a un desconocido -con rigor, desinterés y hasta placer verdadero. Mientras más reconozcamos que nuestra mano acecha tras las palabras, éstas seguirán siendo las nuestras, y más agresivamente sentiremos que su significado nos rechaza.

Es necesario ver publicadas las obras para entenderlas y captar todos sus defectos. Hacer una primera edición supone los deseos de una segunda, impecable e implacable.

“Sólo el papel lo aguanta todo.”- Una forma de destruir sin sacralizar: arrojar todos estos cuadernos al agua, y no al fuego.

Línea cero

Una señora mayor y bastante voluminosa cae de bruces al suelo al apearse del autobús. Intentamos levantarla entre tres o cuatro pasajeros, que pronto nos damos cuenta de la gravedad de la caída. Aunque no deja de lamentarse, la señora trata de tranquilizarnos, asegurándonos que, de todos modos, se dirigía al consultorio cercano, a una cita con su médico.

No importa tanto pasar 10 minutos en la parada aguardando la llegada del autobús como haber llegado a tiempo de ver alejarse el anterior, el que hemos perdido. Desde el momento que lo vimos, se decidió que era ése el nuestro, y no el que tendremos que coger.

Cuando uno ve, en el autobús, trabajar a un carterista experto, lo último en lo que se piensa, mientras se admira pasmado su destreza y su arte, es en la posibilidad de haber sido su anterior víctima.

Argumentando

El Mesías contempló a los que se decían sus seguidores. Desde lo alto de la colina, Él no veía más que una aglomeración de anticristos en potencia.

Un padre está midiendo a su hijo con una cinta de sastre. Cada vez que estira la cinta para llevarla hasta su coronilla, el niño se pone, poco a poco, imperceptiblemente, de puntillas. Intuyéndolo, el padre mira abajo para vigilar que el niño no separe los talones del suelo. Y el niño los mantiene apoyados, al precio de tener que bajar la cabeza como muy interesado en sus comprobaciones. Si el padre levanta la vista, el niño vuelve a ponerse de puntillas. El padre, finalmente, pone término al juego inmovilizando de un pisotón los pies del niño. El juego se prolongaba demasiado.

Un autodidacta que está estudiando la conveniencia de convertirse al Cristianismo pero que, recelando de los intermediarios, instituciones y demás gente que pueda estorbar su libre juicio, se sumerge en la Biblioteca Nacional en busca de libros a nombre de Dios.

Dos hermanas vivían devoradas por la mutua envidia. Una estaba recluida en un majestuoso jardín protegido por imponentes murallas. La otra recorría libre un territorio vastísimo, únicamente limitado por un muro insalvable que se prolongaba de un lado a otro del horizonte.

Una casa en la que, debido a su afán por ahorrar en bombillas, se gastaban verdaderas fortunas en gafas.

Vívida mente

Lo peor del insomnio no son las horas largas como vidas enteras, en vacío, sintiendo solamente el progresivo empeorar de la saliva entre los dientes, el vacío en el estómago, el peso de miembros que aparentemente no volverán jamás a moverse.

El mundo del ensueño es el hábitat del paranoico. Nada hay que sea peor que permanecer atascado a medio camino entre la duermevela y el olvido, reviviendo cada acontecimiento ridículo o lamentable vivido.
Sucesos que creíamos piadosamente olvidados, gracias a su nimiedad, o tal vez corregidos y revalidados por nuestras acciones posteriores, he aquí que acuden implacablemente ordenados, como convocados a un juicio. Cada uno de ellos, bien provisto de detalles triviales, hirientes, acompañado de todas sus causas y consecuencias. Ya no se trata de pedazos de la biografía de un primo emigrado y desaparecido de idéntico número de DNI, sino acusaciones: así eres tú, aunque te esfuerces por negarlo. O más bien: así no eres pero así te ven, y así habrás de verte.

Avanzar en línea recta, sin detenerse, decidido y con las ideas claras, y volver a pasar una y otra vez por donde ya se ha estado. “Da igual, parece lo mismo pero no lo es. Estoy convencido de que al menos yo he cambiado, así que no hay repetición tal cual.” Pero tanta determinación de cambiar era su característica más destacada, la que siempre le había definido.

Acabar convirtiéndose en lo que siempre se ha sido.

Renacer por completo cada día, salvo por lo que se refiere a la memoria de los desengaños y los errores. ¿Cómo no se van a hacer cada vez peor las cosas, entonces?

Empezar y empezar de cero una y otra vez, recelando de lo poco que se recuerda de todo lo que se leyó, oyó, pensó o dijo la víspera. Si la consciencia de este renacimiento cotidiano fuera universal, tal vez viviríamos una vida gozosa -si fuera posible que todos cayéramos en la cuenta de que saber lo que pensaremos mañana.

9 de noviembre de 2006

Arrobamientos

Un grupo de viejos y viejas devotos se dedica al rezo coral y conjunto del rosario. Al otro lado del pasillo central de la antigua iglesia, divisan en la penumbra a otro grupo beato, también rezando a su propio ritmo y a un volumen que no es precisamente discreto y que termina por despistar a nuestro primer grupo. Así pues, éstos elevan un poco más el tono de sus plegarias. El segundo grupo, oyendo ahora que les llevan dos misterios de ventaja, acelera sus rezos. El primero, percatándose de que su plegaria está a punto de ser engullida, reza aún más alto y rápido. La competición progresa hasta que es un clamor inmisericorde el que inunda el sagrado recinto.
Los primeros concluyen con tal ventaja que aún se permiten el regodeo de empezar un rosario nuevo, y tal es la carrerilla que llevan que cuando sus rivales terminan el suyo les encuentran en las letanías .

Para una descripción desengañada del Infierno

Cuanto mejores son nuestras condiciones de vida, cuanto más cerca queda una sociedad plenamente liberada del trabajo y de las necesidades materiales, más mengua la distancia que separa el Infierno del Paraíso.

Resulta que el mayor placer que se pueda soñar consiste en residir dentro de un cercado de alambradas (pagándolas, así como al vigilante armado), en medio de un páramo repleto de grúas y máquinas en pleno funcionamiento bajo un sol abrasador, a kilómetros de ninguna parte. Como consuelo, hay (todavía) un bosque en las cercanías, algún día descubriremos cómo cruzar indemnes la rápida y segura autovía que nos separa de él.
La televisión nos informa segundo a segundo de guerras y eventos de gran trascendencia, pues influyen en el precio del barril de petróleo, cuyas oscilaciones determinan directamente de cómo disfrutaremos nuestro tiempo libre.

No obstante, los hogares perfectos que nos muestran las revistas de decoración suelen carecer de televisión. A duras penas aparece la que suele ocupar el obligado altarcillo de la sala de estar (si está, parece que como objeto de diseño). Mucho menos aparece la de la cocina ni se insinúa que haya una en cada dormitorio.
Estas hiperrealistas familias de las series televisivas no tienen tiempo que desperdiciar aburriéndose durante horas. Se ve que la presencia de un televisor anula tanto las pretensiones estéticas del diseñador como los intentos hechos por los guionistas para individualizar sus personajes.

Attrezzo adicional: catálogos de venta por correo, folletos buzoneados sobre las promociones del supermercado para esta semana (estamos en su base de datos; en Navidades, decoraremos el árbol y el belén con las felicitaciones que nos envían las grandes cadenas), algunos CDs, una cantidad conveniente de libros. Sus títulos, previsibles: clásicos de la cultura que permanece inalterable, congelado de una vez para siempre en el día en que fue fundada la vivienda familiar. Garantía de conformidad y de equilibrio, a ninguna visita se le ocurriría jamás sospechar que sus anfitriones jamás los hayan leído.
La colección aumenta imperceptiblemente cada año. El grueso best-seller de turno desplaza su masa de mesita en mesita durante algunos meses hasta que, generalmente después del verano, desaparece.

Contra Heraclito

La Guerra siempre ha sido el fundamento del Orden y el estatismo. La verdadera Paz es la que se respira de noche entre las literas del cuartel. El Estado (de Excepción) es la mejor forma de norma: hasta el último hombre es inventariado, junto con todos los demás pertrechos, estadillo a estadillo. Todos, sujetos a la supervisión directa del Estado Mayor.

No es necesario que el enemigo tenga misiles para que nosotros estemos obligados a desarrollar escudos antimisiles. ¿Y si algún día se los vendemos de saldo?, ¿y si alguno de nuestros coroneles o presidentes se volviera loco?, ¿y si estallara una guerra civil?, ¿y si resultara más barato un perfeccionamiento constante que una renovación periódica?, ¿y si fuera cierto que cuanto más avanzado un mecanismo más rápidamente queda obsoleto?, ¿y si...? La carrera antibalística se realiza contra uno mismo.

Natural wear & tear.- Existir sin más, eso equivale a decaer, a sufrir el desgaste del roce, la erosión. Coesitir es renovar, competir: renovarse, competirse. La Guerra es el padre de todos.

Es cierto que los policías y los ladrones se necesitan mutuamente. Pero saberlo no hace que resulte menos peligroso quedar atrapado en medio de en un tiroteo.

Las balas perdidas que acaban con al vida del viandante no están a salvo de la sospecha. El hecho de que la moraleja sea la misma sea quien sea el que las haya disparado pone en evidencia que el enfrentamiento entre los pistoleros es ficticio: en realidad, unos y otros forman frente común contra los desarmados.

Cien flores (al borde del camino)

Se concedió audiencia a las almas cándidas. Éstas se adentraron tímidas por los pasillos, hasta llegar a la Sala del Trono. Allí refirieron a Sus Excelencias con respetuoso tono qué bellísimos parajes había que proteger con la mayor urgencia, cuáles eran las preciosas especies animales que se hallaban al borde de la extinción, qué vastas zonas del globo quedarían arrasadas por catástrofes naturales, sin olvidarse de pasar lista a los abusos, errores y olvidos que diezmaban a miles de millones de desfavorecidos.

Al cabo de varias horas, Su Majestad se despidió de ellos con un agradecimiento en absoluto fingido. Dícese también que el Secretario Mayor se ocupó personalmente de tomar nota de cada asunto que se mencionaba, sin que se le escapara un solo dato, y que cuando prometió difundir la información provista entre sus Secretarios Adjuntos, en cuanto la tuviera pasada a limpio, también hablaba totalmente en serio.

5 de noviembre de 2006

The Air-Conditioned Nightmare

Tal vez esté usted soñando con un centro vacacional rodeado de jardines tropicales, comercios, bares y restaurantes, con amplias y bien dotadas habitaciones desde cuyas terrazas contemplar fantásticos amaneceres y espectaculares puestas de sol sobre las cristalinas aguas de nuestras largas y doradas playas. Es fácil que crea estar en un maravilloso y remoto refugio. Aquí puede disfrutar de la naturaleza. Nuestras instalaciones, construidas junto un espacio natural protegido, en lo alto de un risco con maravillosas vistas panorámicas al mar, disfrutan en exclusiva de un ecosistema en excelente estado.

Cada mañana descenderá por un paseo constelado de palmeras hasta nuestro exclusivo piscina-bar, donde podrá degustar un exquisito buffet desayuno. Somos famosos por la cordialidad y el buen hacer de nuestro servicio, un equipo muy selecto y siempre sonriente de genuinos nativos. Desde allí podrá acceder a la playa de acceso exclusivo, al puerto deportivo, los amplios campos de golf. También es posible aprovechar las óptimas conexiones al centro histórico para explorar la amplia oferta complementaria de la zona. Allí encontrará los mejores comercios, una numerosa y variada oferta de productos y servicios donde podrá pasar el día de compras o realizando turismo cultural. De vuelta al hotel, podrá rematar el día sorbiendo una refrescante bebida en nuestro selecto bar.

El inmaculado interior del hotel conjuga tradición y modernidad. Al poner el pie en nuestro lujoso vestíbulo de mármol usted penetra en un mundo de calidad, servicio y atenta hospitalidad. Este hotel ha presenciado grandes acontecimientos históricos, habiendo albergado a todo tipo de personajes: escritores, políticos, toreros, poetas, etc. Muy respetuoso con el medio ambiente, en su construcción se han utilizado materiales biológicos, lo que redunda positivamente en la salud del ser humano. También destaca su restaurante orgánico de comida biológica de la provincia. Es un hotel especialmente indicado para parejas, relax, deportes, tratamientos de belleza, etc. Ofrece entre otras actividades tai-chi-chuan, yoga y aerobic. Animación tres noches por semana, danzas folklóricas, karaoke y concurso de feng-shui y de baile. El hotel no acepta niños ni bebés entre sus huéspedes.

¡Sea un poco más libre!

“Si siguen haciéndonos ofertas tan buenas van a arruinarnos.”

Por doquier hay esparcidas bolsas de plástico que no contienen más que bolsas de plástico.

La tristeza en los rostros de las personas que salen del supermercado, de regreso a casa, cargadas de bolsas de la compra. Su expresión de vergüenza.

Cualquier bolsa de la compra se convierte en bolsa de basura en cuanto ha cruzado del umbral de la tienda. No importa que contenga productos recién comprados, aún inmaculados.

El teletransporte será un hecho cuando teletransportarse equivalga solamente a un ahorro de horas de desplazamiento. Es decir, cuando carezca por sí mismo de interés y únicamente sirva para llegar antes al trabajo.

Cita final: “Hasta que no lleguemos a Plutón no sabremos si vale la pena ir.”
“¿Pero es que ellos ya han ido a Plutón? Entonces, ¿cómo saben que no vale la pena ir?”

4 de noviembre de 2006

Homelessness


Basta con perder la capacidad adquisitiva para convertirse en homeless. Uno se convierte en un turista en su propia Ciudad. Se ha visto bruscamente condenado a ver la Ciudad como una exposición permanente de objetos, a la venta pero fuera de su alcance. Su percepción se ve reducida a lo que desea, y sólo deseando puede percibir.
Para el indigente, la Ciudad no evoca recuerdos. Queda fuera del tiempo, inmerso en el falso presente de la mercancía. Por eso él indigente acumula objetos, a los que adjudica un valor arbitrario sin llegar a plantearse qué va a hacer con ellos.
Su actividad se concentra en las calles comerciales. Acampa en los centímetros cuadrados más caros. Y eso que no falta el terreno libre: hoteles inacabados, ruinas de adosados fraudulentos, naves industriales olvidadas...
Sin embargo los desposeídos nunca se aventuran tan lejos de las tiendas. Donde no hay comercios no se genera basura.
Ese dinero que abre al adolescente aprendiz de bohemio la posibilidad de miles de compras, excesos, pasiones, de poner las botas donde le plazca mientras engulle cervezas mirando al sol poniente y según escribe en un diario poemillas y observaciones, que le permite ir a la pensión que le plazca cuando y con quien se le antoje, ese dinero, como decíamos, le proporciona una libertad tan viciada como falsamente viciosa: con los bolsillos vacíos, nuestro aprendiz de Kerouac devendrá otro paria cargado de bolsas, ya lo sería en este momento a los ojos de quien se dignara mirarlo.
En cuanto se gaste su último céntimo, dejará de importar que acarree con los libros y discos más raros y selectos. No bastará su gusto para darle acceso a las tiendas que antes le acogían y ahora son tristes y decepcionantes. ¿Dónde canjear mis compras? ¿No son mercancía al fin y al cabo? ¿Por qué no se devuelve el dinero? El joven sin dinero, sin crédito, se asimila al más indeseable turista gorrón, al que se viene con lo puesto. Sin poder de consumo, ¿qué se cree con derecho a reclamar?
Dolor de cabeza, frío y sudores, horas sin medida. Va creciendo el terror a perder el autobús y no retornar jamás a la vida “normal”, no volver a sentir la seguridad del dinero en la vida.

El universo concentracionario


El examen de plazas, de todo lugar de uso público, muestra en qué se tiene las actividades comunitarias, privadas, no promovidas, gratuitas .
Toda aglomeración realmente espontánea -no educativa, no subvencionada- resulta non grata. Se la destina a espacios que en un lenguaje mudo pero perfectamente inteligible repiten: “circulen, circulen”.
Los urbanistas y arquitectos no podrían inventar plazas y parques que no entraran en contradicción con sus principales actividades. ¿Con qué fin ha de diseñarse una plaza?: ¿para albergar arbolitos en cuyos alcorques defequen las mascotas, para descargar carruseles y escenarios en las fiestas organizadas por la municipalidad, o para que, como quien no quiere la cosa, acojan el excedente de automóviles que aparcar cada noche?
Para el encuentro son mejores las aceras, a pesar de ser estrechas y sempradas de postes, farolas y zurullos, o las terrazas de los bares, pese estar cercadas por desbordantes contenedores.
Hay que huir de los lugares de reunión planificados por los urbanistas: huelen a lugar de concentración, clasificación y fusilamiento. La Ciudad se desarrolla sucesivamente y de fuera adentro y de dentro afuera, una red concéntrica de campos de exterminio.

Una vieja estampa


Imaginemos la ciudad rapada, igualada apenas a la altura de la mitad del primer piso por un repentino tifón. Sin techos, las ruinas parecen un laberinto.
Cuesta distinguir qué era antes interior y qué exterior. Tampoco habría más razón para intentarlo que las ganas de matar el rato.
(Hay que imaginar esto con el suelo repleto de cascotes y bajo un suelo casi blanco de tan achicharrado por el sol cayendo a plomo.)
Unas ráfagas de aire africano agitan los rasgones de papel que aún cuelgan de los muros. Estos jirones de carteles y de papel pintado proyectan cambiantes triángulos de sombras violáceas.
En las paredes se confunden los motivos de empapelado con las rotulaciones ilegibles. Se mire por donde se mire, se acumulan fragmentos caóticos de texto mudo.
Sin profundidad de campo: todo lo que habitualmente cuelga desapercibido por encima de nuestras cabezas a lo largo de las calles de una ciudad, yace aquí por los suelos. Rótulos luminosos, balcones de forja retorcidos, antenas y más antenas, revelan ahora la insospechada variedad formal que había alcanzado su industria.
Los cables se extienden, entrecruzan y persiguen... Pero en este museo de las ratas, esta Pompeya nuclear, el paseante puede desarrollar su deriva a salvo de tentaciones interpretativas. Ante la pura maravilla del descubrimiento del entorno por sí mismo, ni se le pasará por la cabeza preguntarse por las adivinanzas y retruécanos que pudieron contener, cuando estaban en pie, estas galerías.

Introducción a la psicogeografía


El adjetivo “psicogeográfico” fue acuñado hace ya 50 años por un grupo parisino de ¿artistas? llamado “Internacional Situacionista”. En el primer número de su revista homónima lo definían así: “Psicogeográfico: Relativo a la psicogeografía. Lo que pone de manifiesto la acción directa del medio sobre la afectividad.”
A su vez, “Psicogeografía” era definida como el “estudio de los efectos del medio geográfico, ordenado o no conscientemente, sobre el comportamiento y las emociones de los individuos.”
Según esta oscura doctrina, toda ciudad poseería “un relieve psicogeográfico, con corrientes constantes, puntos fijos” y hasta “torbellinos que dan acceso o salida a algunas zonas muy penosas.”
El “Psicogeógrafo” sería la persona dedicada a la investigación y documentación de determinadas zonas urbanas por medio del paseo apresurado, el vagabundeo en estados de conciencia alterado, el uso de diversas técnicas para extraviarse, y promover el redescubrimiento de la urbe, por ejemplo guiándose de planos de calles correspondientes a ciudades distintas. Comprobaría así algo de lo que la población sólo es vagamente consciente: “Algunos vecindarios son tristes y otros agradables. En general se opina sin más que los barrios elegantes producen una sensación de satisfacción, mientras que las calles pobres son deprimentes.”
“El cambio súbito de ambiente en una calle por espacio de pocos metros; la clara división de una ciudad en zonas de distintas atmósferas psíquicas.”
“El espacio no es una realidad estática. Lo parece porque es tan complejo, y regular. Un engranaje de capas sociales divididas en edades y ocupaciones, con distintos horarios que entran y salen, como una coreografía. Como tejiendo algo que visto a la distancia adecuada será igual tanto hecho aquí como allá, con la excepción de los barrios lumpen y los de alta alcurnia –los dos tipos permitidos de minorías. Falso todo ello. A cada espacio le corresponde un humor.”

“Navegar por la Ciudad es la constante reescritura de un mapa, construyendo un itinerario propio a partir de elementos no previamente organizados.”

Los marineros oceánicos no trazaban una derrota, esto es, un rumbo prefijado conforme a la posición adscrita al destino en las cartas marinas.
Los nativos se orientaban mediante sucesivas y casi inconscientes improvisaciones, realizadas a partir de cada punto de referencia que aparecía en el curso de su travesía.
Del mismo modo es necesario, en las ciudades cuyas calles aún no han sido bautizadas, ni sus viviendas inventariadas y numeradas, en beneficio de la administración y el servicio de correos, improvisar cada día un nuevo mapa a partir de las propias experiencias del momento y de las referencias visuales memorizadas o facilitadas, a fin de superponerlo a los de los días anteriores, y así estudiar el conjunto al trasluz.

Densidad de flujo


Hacer uso del coche constituye un fin en sí mismo. El auto aprovecha cualquier vía que haya abierta. La densidad de circulación siempre será excesiva, histérica.
No se realiza aparcamientos en auxilio de los residentes: todos los aparcamientos practicados siempre acaban resultando escasos, nunca faltan prospecciones para excavar aparcamientos adicionales en cualquier lugar, por inverosímil e incómodo que sea.
No se trata únicamente de intereses privados. Se trata de la necesidad de hacer sitio para nuevos vehículos, de facilitar la reinversión económica. La construcción de aparcamientos, en cuanto depósitos de coches nuevos, es condicionada por el ritmo de consumo de vehículos. La producción de autos, la mercancía por antonomasia, lleva a remolque todas las demás mercancías. Estando el capitalismo basado en el exceso de producción, no hay producto que sufra mayor depreciación, que se reponga a mayor velocidad y cuya posesión sea más innecesaria y obligada que el automóvil. No en vano la propaganda dedicada a ensalzar el transporte privado condensa TODA la pus ideológica con una lucidez, descaro y exhaustividad que y quisieran los supuestos enemigos del llamado modo de vida occidental.
No podemos esperar que cese el ritmo de prospección y realización de aparcamientos ni olvidar los efectos que tendrá en el conjunto de la red de tráfico cada vez que uno nuevo sea inagurado. Se podría proponer una solución definitiva: promover el universal colapso de las vías de circulación: en el momento en que la totalidad del espacio público quede ocupado por vehículos, se los abandonará y se renegará de su propiedad. La chatarra abandonada quedará disponible para otras formas de comportamiento.

On the move


Nuestra capacidad de intervención política, nuestra influencia en la corriente de la vida en común, se reduce a nuestro comportamiento al volante. Libertad que viene determinada por la naturaleza de su herramienta.No en vano el automóvil es la verdadera estrella del paisaje urbano y natural, el elemento en torno al cual se organizan todos los demás.

Hormigonando por amor


Las verdaderas ciudades son aquellos sitios donde uno puede encontrar de todo, donde uno debería poder cruzarse con todo y seguir su camino como si nada. Todo está en la Ciudad. La Ciudad es tiempo, lenguaje, tejido. ¿Es racional, la Ciudad? Todo lo que es real es racional. Pero entonces, ¿es irracional lo irreal? Al contrario: ¡más racional todavía! (Y si A=B y C=B, entonces...) ¡Abre los ojos! ¡Pero no pienses con ellos! No encontrarás ideas inocentes en tus paseos.

Más que ninguna otra cosa, las ciudades son enormes cementerios de automóviles.
Son las nuevas murallas las autovías de circunvalación, las madejas de rotondas y derivaciones. Un intento de redefinición en el plano quirúrgico, una tentativa de expulsar una parte rechazada pretextando perfeccionarla.
Mas estos cinturones habrán de ser reemplazados cada tantos pocos años, al eclosionar un nuevo estado de ahogo, incubado como solución para el ahogo actual.
El atasco empeora aún más con cada nuevo intento de solución. Aunque existiera una sincera intención de poner fin a los problemas, no se conseguiría más que añadir un matiz personal al escenario de los atascos del futuro. Dentro de pocos años, tal vez meses, habrá que retirar la primera piedra, la placa conmemorativa con el nombre de los ediles y delegados de turno.

15 de octubre de 2006

“Es fácil que pase desapercibida una de las causas fundamentales de su belleza: en ninguna de sus espaciosas plazas se ve monumento alguno.”

Siempre el mismo problema: todo lo que no sea llevar una idea hasta sus últimas consecuencias supone la desnaturalización de ésta; y estamos acostumbrados a que sólo nos llamen la atención y nos parezcan importantes las ideas que lo ponen todo en el candelero. Es más: las buscamos susceptibles de ser sobredimensionadas, desquiciadas.
Y así será, cueste lo que cueste -incluso al precio de traicionarla, u olvidarla. Hasta el concepto más absurdo tiene poder para convertirse en una metáfora universal. Cada nuevo bautismo pone en peligro al universo.

¿Por qué esa necesidad de pensar siempre de forma extremista, convirtiendo en mérito moral la negación de la posibilidad de matizar, calcular, traicionarse? Como si por haber hecho declaración de obstinación y fanatismo en un momento dado, haber declarado que ya no habría vuelta atrás y apostarlo todo a doble o nada bastara para tener razón siempre y para siempre... cuando no sirve ni como garantía de verse mañana justificado ni siquiera ante uno mismo...
"Nadie se arrepiente de haber sido valiente." Pero ¿es eso valor? ¿No es, más bien, tratarse uno mismo como un dictador trata a las masas?

Toda idea humana carga con la semilla totalitaria: si no está cargada, no es idea sino opinión, salida de tono, pasatiempo. El hecho de que se aplique universalmente el modelo imperial no se debe tanto al poder del Imperio como a que no hay colonizador que no lo lleve consigo allá donde va. El pequeño trámite de patentar un novísimo sistema de perforación es un paso de gigante en el camino al aparato capaz de perforar absolutamente todo.

Cada nuevo sistema de medida sirve, de algún modo, para medir cualqueir cosa: no hay nada que no sea reducible a esa magnitud, y no hay cosa semejante a una magnitud falsa. (Por ejemplo, al describir montes alcinados, glaciares subterráneos en Marte o países devastados por el maremoto, hablaremos de extensiones equivalentes a cien o doscientos mil o mil millones de campos de fútbol.) Cada sistema de pensamiento, cada teoría y cada aplicación de una técnica son susceptibles de ser aplicadas sobre todo objeto al alcance. (La nueva edición de nuestra Enciclopedia incluye todos los conceptos de nuestro idioma y cultura, señora; si hay algo que no entre, es que no vale la pena; todo lo que alguna vez se haya pensado o vaya a pensarse, allí lo tiene, tan sólo ha de localizarlo.) Todo lo que es capaz de contener ha de contenerlo todo, todo lo que haya de ser ha de existir ya. La lógica que introduce las herramientas más eficaces procura también que tengan cada vez más trabajo por hacer.

Cuento chino

Resultaba evidente que todos los cortesanos sabían que el Rey estaba desnudo. En realidad apenas lo disimulaban, y de contínuo hacían chascarrillos sobre lo difícil que habías sido entender el último discurso navideño de Su Majestad a causa de todo lo que el frío le había hecho castañetear los reales dientes. Así pues, a su paso todos se le chacoteaban, alabando burlones las cálidas pieles y cómodos terciopelos que con tanta elegancia y profusión envolvían a Su Majestad. El único que se abstenía de hacerlo era el bufón de la Corte, y como se le pagaba en la misma medida por sus palabras, fueran las que fueran, como por su silencio, en su caso tanto la burla como la discreción venían a significar lo mismo.
Así parecía que unos y otros tenían atrapado al Rey, única persona en toda la Corte que no conocía la verdad acerca de sí.
Pero el Rey se consolaba con el pensamiento de que también ellos estaban obligados a seguir comportándose como lo hacían, mientras que él era libre de seguir desnudo o de comenzar, cuando le conviniera, a vestirse con prendas verdaderas, no imaginarias.
Eso creía, el muy ingenuo.

13 de octubre de 2006

Madre de todas las parábolas

Esgrimiendo su pipa nuestro catedrático había arrancado a hablar, sin que se supiera a ton de qué, sobre el Árbol del Edén. Invitaba, a su pequeño cenáculo de estudiantes, admiradores y/o detractores, a su merced esa tarde, sin ganas de abandonar su asiento en la terraza del bar, a meditar acerca de lo que implicaba que fuera el trabajo, y no la razón, el responsable de la existencia del hombre.
El Árbol de la Ciencia mencionado en el libro del Génesis, venía a decir, no ofrecía el don del lenguaje, sino algo bien distinto. En el Edén todo estaba dado de suyo, y el hombre vivía como los pajarillos del Nuevo Testamento, a los que no falta de nada.
“El Árbol de la Ciencia simboliza el primer árbol que fue talado, en el acto en el que la Naturaleza deja de ser sagrada, recibida pasivamente, pasando a ser analizada y explotada, como fuente de vestidos, leña, tablones para hacerse una vivienda, papel. Deviene así, para abreviar, algo que es posible talar, injertar, replantar y manipular si a uno le da por la horticultura... Esa es la Ciencia, esa es la Vida que contiene el fruto del Árbol: que uno de repente toma la suya en sus propias manos y en vez de seguir dándole igual vida que muerte, se ocupa de construirse su propia vida a su gusto, en vez de confiarse a la buena voluntad del Jefe de allá a lo alto...”

“Trabajar el mundo es, para el hombre, crearse a sí mismo”, puntualizó, intentando lucirse, una alumna remotamente marxiana.
“Exactamente”, alabó el profesor, que destacaba por defender celosamente en toda ocasión y circunstancia su protagonismo escénico. “El desarrollo de manos con pulgares oponibles y la adquisición de la posición erguida son inseparables de la evolución de los órganos vocales sin que se pueda decir que uno es la causa y el otro el efecto. Ambos procesos son uno y el mismo: transformación material es transformación simbólica. Hay una correlación entre lo que hace –su forma de habitar el mundo, como explicaré en un seminario el curso próximo- y el hecho de bautizarlo todo y convertirlo en un cosmos legible, lógico y pleno de significado...”

“A ver cuándo los políticos, los empresarios y los alumnos se cargan las universidades de una puta vez y se deja de oír tonterías como esas”, comentó una voz proveniente de una mesa vecina. “Si en vez de hacer refritos de enésima generación te hubieras atrevido a leer con tus propios ojos te habrías dado cuenta, pequeño funcionario, de que en el Génesis se habla de dos árboles: el de la Vida y el del Bien y del Mal. Satán, disfrazado de sierpe, le dice a Eva que Dios prohíbe probar del fruto del primer Árbol porque concede la inmortalidad. Y eso es justamente lo contrario de lo que obtienen, pues no era el Árbol de la Vida, sino el del Bien y del Mal. ¿Por qué les mintió así Dios? En realidad el único don del fruto prohibido es el conocimiento de que Dios hace trampas. Conocer el Bien y el Mal consiste en descubrir que Dios es un farsante, capaz de decir que un Árbol tiene unas virtudes prodigiosas ficticias solamente para tentar al hombre."

"Satán, que presuntamente busca por envidia la caída del hijo predilecto del Creador, no es más que el mamporrero que lleva a cabo los encargos con los que Dios no quiere ser asociado, si es que no es Dios mismo disfrazado de criado revoltoso. ¿No es como la historia del padre que dice a sus hijos que se dejen caer desde una mesa de espaldas y con los ojos cerrados, y les deja caer y abrirse la cabeza, y remata su tarea diciéndoles que han de agradecerle la lección que les ha dado: que no hay que fiarse ni del propio padre?”

Se habían apagado las luces del bar. En la calle tampoco lucían las farolas. Ya estaba entrada la noche y un apagón afectaba al barrio entero, entre cuyas calles se perdieron los últimos ecos de la ronca y pastosa voz del desconocido.

Un añadido y una apostilla

1. (El añadido.) El habitante de la madriguera sentía una gran satisfacción cada vez que sus interminables tareas de ampliación le conducían a un fragmento de túnel viejo y olvidado. Este hallazgo le ahorraba muchas horas de trabajo, cada par de metros de obra abandonada que podía anexionar a su laberíntica construcción estimulaba sus ganas de seguir excavando, pues a este ritmo la extensión de la madriguera superaría con mucho lo que correspondería a las horas invertidas en ella. Su avance permanente le impedía notar que las porciones que dejaban atrás se iban derrumbando, y con toda probabilidad era su mismo avance el que causaba tal desplome. En realidad, al moverse únicamente hacia delante, excavando y excavando, el habitante no se percataba de que atrás no dejaba nada más que fragmentos de túnel cegados; podría decirse incluso que su verdadero propósito era no dejarse tiempo para darse cuenta de que constantemente descubría sus mismos ramales.


2. (La apostilla ("La maldición de Oscar Wilde")) Retocar el original una y otra vez, añadir y tachar y volver a añadir, creyéndose que sólo por tanto vaivén, el texto se ha asentado –que está más trabajado. Crees, como un filisteo, poder medir la calidad en horas de aburrimiento.

Quelques exemples de détournement

Lo que ha separado Dios, que no lo una el Hombre.

Arrancar el fracaso de garras de la derrota.

Son las diferencias lo que hace aflorar las afinidades.

La excepción es cómplice de la regla.

El lápiz es el mejor enemigo de los libros.

Toda traición verdadera suele parecer revolucionaria.

Lo que no es traición es plagio.

“¿Pero por qué se empeña en llenar tantos papeles? ¡Escriba libros, hombre, libros, que son mucho más bonitos y los compra todo el mundo!”

"A pesar de las apariencias, esto que con tanto desprecio acaban de lanzarnos es, en realidad, flores. Que no las veamos como tales es culpa nuestra, cerdos que somos."

Citas verídicas

“En esta imagen vemos el cadáver de Marilyn saliendo de la casa en que falleció.”

“En Vietnam, la decimocuarta víctima de la gripe aviar, una mujer de veintisiete años, se ha convertido en la víctima número catorce de esta enfermedad.”

“En Alemania, un gato muerto ha contraído esta peligrosa epidemia.”

“Hoy ha sido un día especialmente sangriento. El número de bajas registrado hasta ahora no había sido tan alto desde antes de ayer.”

“No estamos dispuestos a discutir con nadie acerca de las víctimas que hemos seleccionado.”

“Se me ocurren muchos procedimientos para solucionar tan acuciantes problemas, pero este no es el momento ni el lugar para hablar de ellos.”

La ministra aparece en las pantallas y anuncia solemne que nos espera un trabajo largo y duro, etc., pues en estas gravísimas circunstancias el país ha de permanecer unido y arrimar el hombro, dando muestra de nuestras tantas veces demostradas tenacidad y solidaridad. Cinco minutos después la ministra vuelve a interrumpir la programación habitual, comunicándonos que la buena marcha de los acontecimientos hace prever mucho desarrollo y un crecimiento prolongado por lo que conviene que el país aproveche la coyuntura, dando muestras de su proverbial entrega.

“La causa de la polémica desatada por la reciente declaración de Su Eminencia no tiene nada que ver con una falta de respeto, un descuido ni con un lapsus linguae. Por supuesto, tampoco es tolerable hablar de una traición de su inconsciente. Simplemente, leyó sin darse cuenta las hojas de un discurso diferente.”

El presidente afirmaba no saber nada del bombardeo que había hecho picadillo a los 38 niños de una escuela. Por otro canal, sus cortesanos alardeaban en ese momento de poder conocer absolutamente todo. El presidente, tras un momento de reflexión y rezo, decidió las ciudades de las antípodas que había que bombardear al día siguiente. Sus asistentes entraron en el despacho para informarte que legalmente era imposible anular la multa por aparcamiento indebido que le había sido impuesta.

Cosecha roja

La crueldad del castigo pone en videncia la vileza del ejecutado, no del ejecutor.

Judex damnatur.- El juez es tanto más alabado cuanto más le habría valido al inocente ser de verdad culpable.

La enfermedad se propaga rápidamente en unos debido a que son jóvenes. En los demás, porque son viejos.

El pollo sacudió las alas esforzándose en abandonar el nido; levantó el vuelo una bandada de buitres.

Es universalmente conocido que profesores y policías comparten la característica de ser, en su fuero interno, ácratas irredentos.

Sólo un marqués ha habido: el de Sade.

Dialéctica del cursillo

Las religiones exóticas se convierten en cursillo de mañana de sábado en un centro cívico. ¡Qué trivialización! Pero eso les da la opción de volver a ser creídas; más aún, de extenderse como nunca hubieran soñado sus fieles originales, allí enaramados entre nieblas eternas. Capaces de adaptarse rápida y cómodamente a cualquiera de los participantes en el taller, poco tardarán en rebasar las fronteras de éste y proporcionar un poco de calma y estabilidad -una explicación poco comprometida y aún menos comprometedora- al resto de la jornada y a la semana entera.

La reconversión de iglesias, palacios y conventos en centros culturales y mercados ha terminado por suceder, una vez quedó demostrado que no había que temer nada de una sala de exposiciones, ni mucho menos de algo tan benemérito y educativo como un supermercado.

El Materialismo es un Idealismo.

Tuve un profesor de Ciencias cuya obtusa fe en su asignatura iba emparejada a un catolicismo creacionista y reaccionario. El descubrimiento de que era posible reducir el Universo a doscientos y pico tipos de átomos demostraba irrefutablemente, según él, la existencia de un Creador dedicado a inventar en el Principio de los Tiempos todas sus posibilidades de combinación.

El prejuicio es un campo magnético: hace aparecer partículas de distintos colores donde no veíamos partícula de tipo alguno, ordenándolas además a conveniencia, con arreglo a unos patrones demasiado conseguidos para ser del todo triviales, idiotas.

1 de septiembre de 2006

Cosecha infame

Estados canallas; refuerzo diferencial
Procedimientos extraordinarios; entrega urgente
Masa crítica
Operación Satanic
Estado de excepción; guerra temática
Furia fantasma; paz duradera; justicia infinita
Tormenta del desierto; arco iris en las nubes; obediencia debida
Días de penitencia
Punto final

Leal amistad; efecto balsámico
Misión cumplida; use Colonia Dignidad
Combatiente enemigo; rondas periódicas
Interferencias internas; pensamiento grupal

Incubadora de ideas; los líderes del mañana
Cuadros dirigentes; fuerza justiciera
Víctima inocente; justa venganza
Obligados por el honor más allá de la llamada del deber
Es sólo un juego; simulación ultrarrealista
Propaganda incrustada

Actuaciones corporales
Discreta vigilancia; supremacía prudente
Capitalismo compasivo; caridad militante
Militaristas románticos; potencia única
IMPERIALISMO SUBURBANO

CHABOLAS VERTICALES

31 de agosto de 2006

"La masa, eso son los otros." (Primera cosecha)

Opinión pública.- Se pregunta a la gente qué piensa de lo que que piensa la gente.

La cercanía de las oficinas centrales de Sigma 2 al Congreso de los Diputados indica los deseos de nuestros gobernantes de mantenerse en contacto con la calle.

Hasta el Vaticano revisa sus definiciones para adecuarlas a las estadísticas.

Actualmente, sólo las Cruzadas aspiran a pasar por racionales.

Los niños que, al hacer dictados, escriben "teología" en vez de "teleología", demuestran saber más que su profesor.

La piedad es la actitud modesta y circunspecta de los que se unen al corro de apedreadores sin ira ni prejuicio, sólo por obediencia y resignación.

Los que se habían unido en corro a dar patadas al caído compartían una intensa sensación de justicia.

Si las masas son una invención de las ametralladoras, liberar a las masas ¿no supondrá liberar a las ametralladoras?

La precisión, eso es lo que inventaron las ametralladoras, sin duda.

No hace falta puntería, sino un pulso firme.

La limpieza de los mataderos.- Una batalla es una masacre en la que el verdugo tuvo ocasión de cuidar de su imagen.

Nadie utiliza jamás la expresión “purgatorios dantescos” ni mucho menos “cielos dantescos”.

Nueva maldición china: Nacer a la sombra de una actualidad interesante.

30 de agosto de 2006

El modelo paraguayo

Me permito una sugerencia. (Aviso de que nada queda más lejos de mis intenciones que incitar a nadie al vandalismo y que no deseo el estrellato televisivo ni la reclusión entre rejas para mí ni para nadie.) Simplemente presento la foto adjunta, tomada en Asunción, capital de Paraguay, como testimonio del tratamiento que las instituciones acertaron a dar a las estatuas del ex-dictador Strössner, recientemente fallecido en su higiénico y discreto exilio, a avanzada edad y con un número nunca esclarecido de muertos en la tortura. (¡Ojalá le sea dado descubrir por sí mismo si el Infierno es tan dantesco como se dice!) Este ejemplo se hallaba en la entrada del palacio presidencial, así que supongo que alguno de nuestros democráticos estadistas la habrá tenido que ver en sus visitas al actual jefe de estado paraguayo, habrá observado que se conserva, rota, castrada, la estatua como testimonio, para que aún se pueda reconocer la peste a dictador; bien inmovilizada entre bloques de hormigón asegurados con cadenas, para que no se olvide lo que se debe al personaje a cuya mayor fama y gloria fue dedicada, y que como Franco y otros tantos, con cada muerte sentía crecer su renombre, degustaba cada asesinato como un nuevo toque al monumento que a sí mismo se estaba haciendo.

29 de agosto de 2006

Estética y ética II

Curiosamente, a nadie se le ha ocurrido jamás proponer, que yo sepa, que obras de un mérito artístico infinitamente superior como las pirámides sean consagradas a la memoria de los incontables millares de esclavos de los faraones.
Difícil tiene cualquier Gobierno dar un uso “civil” a testimonios de esta naturaleza sin que suponga la aplicación de un nuevo maquillaje conformista (de lo más beneficioso para asesinos y cómplices, por mucho que, con aspavientos de histeria, verdaderos o fingidos, den a entender lo contrario), ni implique que el presente Estado se reconoce descendiente directo del franquismo.
Eso es lo que daría a entender todo intento de reciclaje: que se conserva dentro lo que dice dejar atrás, del mismo modo que cada escalón de la escalera contiene todos los escalones que llevan hasta él. Al final, la polémica se revela vacía, tramposa.
¿Cuántos estarán dispuestos a poner los restos de sus familiares junto a los de su verdugo?
No se entra en un tema que parece frívolo en este contexto: ¿es simplemente posible que los mamotretos franquistas admitan un uso civilizado?
Tal vez ministerios y políticos sean capaces de otorgar mediante decreto un nuevo significado a tales objetos, incluso conseguir que alguien invente alguna forma de borrar el recuerdo de su origen.
No obstante, pese todo arreglo, a causa de su extrema fealdad, su radical carencia de méritos estéticos, seguiría siendo indecente consagrarlos a la memoria de cualquier clase de víctimas.

Estéticamente, resultan perfectamente coherentes con los méritos espirituales y la profundidad ideológica de Franco y sus adláteres.
Transcurridas más de tres décadas desde la muerte del dictador, nunca les ha podido atribuir nadie el menor simbolismo ni función, a excepción de enfebrecidos grupúsculos.
Sólo para ellos, y a duras penas, pura fe, supongo, han mantenido su valor primigenio (y único posible) de objetos de propaganda y autobombo de un régimen totalitario, mal imitador del merchandising mussoliniano.
Deberían consagrarse a la educación, a atestiguar que el mal sí tiene a veces un correlato estético y que la fealdad y la pretenciosidad también son una forma de opresión y castigo, y de educación en la sumisión.
Que den fe del aplastante y larguísimo reinado de la mezquindad moral, que enseñen que los Estados no se fundan en la Justicia, que los asesinos suelen envejecer cómodamente.
Que se evite, en fin, decir o dar a entender que la democracia actual es una victoria retardada de la luz sobre las tinieblas.
Que no se ofenda a los muertos con la aureola de mártires, cuyas vidas fueron el precio gracias al cual podemos disfrutar de nuestro maravilloso presente…
No estaría mal que artistas verdaderos idearan la forma de preservar estos horrores conforme sus méritos.

Estética y ética

Como ocurre cada tanto, se habla de consagrar el mausoleo del Valle de los Caídos a la memoria de “los caídos de ambos bandos”, pero esta vez parece que va en serio.
¡Cuidado! Conviene recordar observar que ya desde el primer día aseguraron que estaba dedicado a honrar a “todas las víctimas, más allá de su ideología”.
Claro que, viniendo de quien venía, tal declaración no fue tomada nunca demasiado en serio, ni tampoco los franquistas se lo habían propuesto.
En ese momento, no era más que un rutinario intento de maquillar lo que todos sabían: que fueron presos políticos (pues a los diez y hasta veinte años de concluida la guerra civil es indecente hablar de prisioneros de guerra) quienes construyeron, en condiciones inhumanas, el regalo que se hizo Franco.
Estamos a punto, por tanto, de asistir a que por fin se haga realidad una sangrienta mentira.
Pero ¿qué importa eso, si nadie va a creer que los ministros de la democracia crean más en sus tiernas declaraciones que los esbirros del totalitarismo creían –y creen- las suyas?
Cada uno con su cantinela, que por abajo tú y yo nos entendemos.

¿Seguro que hacer algo así no tendría más implicaciones?
Que alguien salga a la calle y mire los “monumentos” que nos ha legado el franquismo, por favor. Millones de turistas que hasta la fecha vieron semejante espanto se habrán vuelto a sus casas creyendo que lo de Franco debía ser como una película de Ozores. Una risa.

Qué curioso que la Iglesia, que siempre se ha mostrado tan susceptible, nunca comentara que los monumentos a los “Mártires de la Cruzada” rayaban la blasfemia. Mañana volveremos sobre este tema.

Por no tirar la escalera a tiempo

Conocí a una persona que asistía con unción fanática a las charlas que cierto filósofo trágico celebraba cada miércoles. Pasó un año tras otro, y él se negaba a perder una sola.
Una vez que su novia le propuso romper la rutina yendo esa vez al cine, contestó que ese filósofo, enemigo de sistemas, totalidades, de la posibilidad de conocer nada, era el único que, en todo el siglo, había desarrollado un sistema.
Lo primero que a uno le entraban ganas de decir era que, precisamente, eran sistemas lo que no nos había faltado y que, además, en esta ocasión en concreto, el verdadero sistema era la forma en que mi amigo había planificado su vida en función de los miércoles de dicho personaje.
Más tarde, pensando en estas palabras, recordé una frase de Tristan Tzara, “la falta de sistema también es un sistema”, y tuve claro que con el paso del tiempo uno acaba descubriendo que hasta la mayor salida de tono, ocurrencia sin mayores consecuencias a primera vista, mero fruto de las ganas de incordiar, acaba resultando una observación moralista, poso de los desengaños vividos

27 de agosto de 2006

Última parábola

De poco sirvió que Jesús dijera que sólo debería osar arrojar la primera piedra quien estuviera libre de pecado.
Cabe sospechar que se adelantó uno, el más fuerte, el más brutal, que apartándole a un lado y se dirigió al populacho, que apenas podía contener su sed de linchamiento, y voceó estas razones:
“Sabéis todos que no hay bajeza que no haya cometido, que tengo sobradas razones para temer que Dios me fulmine en cualquier momento. Tanto me da, pues, añadir riesgo al riesgo y pecado al pecado. Venga, delegad en mí el asestar la primera pedrada, que es la que cuenta; después ya podréis tirar los demás sin complejos.”

Aunque ¿quién sabe lo que tiene de cierto la imagen de la Virgen María armada con un enorme y afilado pedrusco y aplastando con él la cabeza de la prostituta, como si éste fuera el acto para el que Dios la había mantenido inmaculada?

Los hermeneutas expertos han decidido, no obstante, que lo más posible es que ocurriera lo siguiente: la turba cruzó miradas de complicidad, contó “uno, dos, tres” y lanzó las piedras a lo alto, apartándose.
Tras la mortífera lluvia de piedras miraron en derredor diciéndose unos a otros:
“¿Quién ha sido? Que el Señor castigue a aquel cuya piedra cayó la primera, pues sólo Él es capaz de saberlo.”
Y concluida así la faena cogió el populacho a Jesús en volandas hasta el pilón de la localidad y allí le ahogó. Y más tarde erigió allí en su honor un monumento.

Parábola 3

El juez-rey ordena que le traigan una espada y partan en dos al niño.
El trabajo del juez-rey empieza por evitar que pueda salir beneficiada ninguna de las partes.
Ordena a su verdugo dividir ahí mismo al niño y tener la espada lista para descargarla sobre la madre adecuada, pues, como parece lógico, la verdadera madre, necesariamente bondadosa, será la que más llore y suplique, habiendo la otra de ser ejecutada como responsable del perjuicio causado a la primera y, a la sazón, al niño...

No es un farol que deje en demasiado buen lugar a quien lo echa...
Figurémonos que alguna vez fue llevado a cabo (no en vano comenta el Libro Gordo que las entrañas de las litigantes se conmocionaron), imaginemos a toda la Corte del gran Salomón pasmada, desmayada, histérica, vomitante... toda, menos Salomón y su verdugo...
El rey, un tanto desconcertado por la falta de aplauso, manda limpiar la sala y que hagan pasar a los siguientes (revuelo en la sala de espera, "usted primero, hágame el favor", "¡faltaría más!", "se lo ruego")...

Bien se dice que todos los que presenciaron y supieron del juicio le reverenciaron, viendo que en él había una sabiduría divina para hacer justicia.
O más bien, quedaron absolutamente convencidos de que la justicia verdadera sólo puede ser divina: la terrenal sólo sirve para perjudicar por igual a culpables e inocentes.
Salomón, el admirado, el ejemplo de justicia, es el modelo de gilipollas, el ejemplo vivo y universal de que cualquier fallo judicial siempre será peor que ninguno y que sólo demostrará que, sea cual sea el perjuicio encausado, mayor perjuicio puede causar el juez.

Parábola dos

Se cuenta que cuando Dios andaba con sus secuaces en la región de los gadarenos, se adentró por un camino por el que nadie se atrevía a pasar.
Un endemoniado habitaba en una necrópolis cercana, desnudo y feraz.
Hacía mucho tiempo que un espíritu inmundo se había apoderado de él y le empujaba a los desiertos sin que pudieran retenerlo cadenas ni grilletes.
Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces entre los sepulcros y retorciéndose sobre los afilados guijarros de los montes.
Y este endemoniado, al ver a lo lejos a Dios corrió y echándose ante Él y Le clamó con fuertes voces: “¿Qué tienes contra mí, hijo del hombre? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?”
Y Dios le reprendió: “Te conjuro que no me atormentes”.
Y allí cerca estaba paciendo un numeroso hato de puercos y los demonios rogaron: “Si nos echas fuera permítenos ir a aquel hato de puercos”.
Y Él les dijo que fueran a ellos.
Entonces el espíritu inmundo sacudió con violencia al endemoniado, derribándole en medio de todos, y dando grandes voces salió de él, dejándole ileso.
El hato echó a correr hacia un despeñadero y se precipitó al mar.

Este hombre, al que la tradición llama Jesús, fue encomendado con la misión de servir de prueba viviente de los poderes de Dios, quien le envió eternamente por los caminos.

Una parábola

Érase que se era una vez una pequeña tribu cuyo macho dominante eliminaba uno tras otro a los demás machos, parientes directos suyos en esa sociedad de libre apareamiento, en cuanto adivinaba en ellos la capacidad de convertirse en un rival.
Este cabecilla abría la cabeza a los demás machos, pues, y también a alguna que otra hembra a modo de aviso y escarmiento preventivo, como actualmente se diría, y dejaba los cuerpos allí donde caían para que sirvieran de alimento a los buitres y chacales que,como un séquito, le seguían a escasa distancia.
Así fue hasta el día en que, por vez primera, decidió enterrar a una de sus víctimas, la única cuyo nombre ha llegado a nosotros, pues lo escribió en la lápida que le puso.
De este modo fue “Abel” la primera palabra escrita, arañada en la primera piedra de la primera ciudad, y se fundó en un solo acto la escritura, la civilización y la raza humana.
Y también a un Dios que pudiera designar a Caín, retroactivamente, “guardián de sus hermanos”.

¡… Si queréis ser ateos!

“Un cura sin sotana es lo más siniestro que pueda haber.”


Todas las supersticiones del mundo son tolerables mientras se toleren entre sí.

Ha de ser posible escoger libremente entre todos los dogmas ofrecidos en igualdad de condiciones, ha de permitirse que cada uno componga con ellos su propia macedonia (así es como la iniciativa privada renueva y fortalece el libre mercado).

Del mismo modo que Batasuna, para jugar al mismo juego que las demás organizaciones, ha de renunciar a su autorización exclusiva para asesinar en nombre de la Sagrada Patria, las Iglesias han aceptarse y permitir que la gente entre y salga libremente de ellas -sin que ello suponga ya el infierno, la excomunión ni la pena de muerte.
Han de reconocer que todas vienen a decir lo mismo, que ofertan salones distintas del mismo complejo residencial, “Praderas Eternas”.

Es falso que las mitologías y religiones fueran desarrolladas obedeciendo una necesidad natural, y más falso aún que esa necesidad ineludible sea la de fundamentar la moral. A fin de cuentas, un experto podría demostrar sin dificultad que la base de todas es idéntica… un mínimo común denominador que ¡oh, sorpresa! coincide con los más rancios clichés cristianos.
Pero se trata de una noción muy cómoda: todas serían intentos de acuñación de definiciones del Bien y del Mal; algo muy humano, inevitable y universal, y dando el aprobado general nos ahorramos corregir los exámenes, y todos contentos.
No hablemos de lo conveniente que resulta convertir en congénita nuestra manía de inventar dioses que, a pesar de sus defectillos, dictan y juzgan desde sus palacios celestiales, esbozos más o menos conseguidos del mismo Dios Padre, ya se encarga cada Sociedad de darle el nombre (Yahvé, Alá, Buda…) y aspecto adecuado a su nivel de desarrollo (gordito, barbudo o invisible), así hasta que alcancen una denominación más científica pero no menos postiza: Naturaleza, Razón, Patria, Progreso, Proletariado, Revolución...

(Todo gran gesto, toda proclama altisonante tiene un sospechoso tono ecuménico, incluso cuando proviene del peor enemigo de la Iglesia. Y aunque él crea que los cielos se sacuden ultrajados por sus palabras, pudiera ser que se remuevan de satisfacción.)

Los paraísos de todas las religiones tienen algo en común: en ellos no hay jerarquías; sobre todo, no existen curas, ni imanes ni sacerdotes…
Se puede discutir sobre la sinceridad y honradez de los sacerdotes y demás funcionarios de las religiones institucionalizadas (sobre todo si aún no han adquirido demasiado poder político), pero no sobre las religiones en sí mismas.
Ya no se las puede considerar herramientas de opresión ni sucedáneo del opio después de que todos manifiesten sus deseos de seguir llevando un Papa en el corazón.
Uno puede liberarse del Vaticano, de quince vaticanos, pero sólo para poder cargar a sus anchas con todo el peso inútil de su propia basílica.
A nadie se le ocurre recordar que ha habido religiones sin dioses y que ha habido dioses sin religión, dioses que nunca han servido para nada.
Pero, en fin, hay que reconocer, parafraseando a alguien que ahora no recuerdo, que ha habido religiones pero ya no las hay.

La muerte de Dios no resulta algo trágico.De hecho, para nosotros apenas es un asunto del que podamos hablar.

La cuestión es qué hacer con el espacio que ha quedado libre. Carecemos de religiones, aquí y en Nepal, pero lo que es Religión, nos sale por las orejas.
Basta una mirada panorámica a la actual oferta para comprobar que no se suele desear el Juicio Final, la resurrección de la carne, la redención de los condenados a las penas del infierno ni la fusión espiritual de todos con todos, talibanes incluidos, en el seno divino.
En realidad no busca nada más que una versión corregida y eternamente aumentada de lo que ya se posee… o se tiene en la punta de los dedos.
Un egoísmo más que loable, aunque lógicamente tranquilizadora para el Poder, atenta a que todas las utopías en circulación sean como éstas.
No menos conservadoras se muestran las fantasías minoritarias o “alternativas”.
Se observa, si se retira el disfraz del falso exotismo, una similar libertad para tomar elementos a la carta –libertad que es liberalismo y está a la orden del día, pero con el Opus y demás como telón de fondo, es fácil parecer el último grito- y componerse una fe a la medida de las rutinas, servidumbres, ambiciones, aficiones de cada uno.
Por lo general, quedarse con todo lo no católico a condición que sea convenientemente ascético: un Cristianismo todoterreno, reconstruido después de espigar sus ruinas y sombrajos en los diversos folklores del mundo.

“ ‘No os hagais vanas ilusiones,’ aulló el sacerdote. ‘Fuera no hay más que otras Iglesias, con su clero, sus papas y sus catecismos.’ ”

¡Apóstatas, un esfuerzo más…!

“Levantaron todos los adoquines. Debajo descubrieron que la esfera terrestre era, enteramente, una bola amasada en cieno, en el mismo barro en que estaban hartos de chapotear.”


Cada nueva visita papal produce las críticas que son de rigor en todo país laico que se precie, en cualquier país laico consciente de serlo (pues son esas críticas la prueba de que es un país laico cualquiera). Los medios que se precian de ser comprometidos, los medios que quieren demostrar que son comprometidos, se atreven a recoger atrevidas declaraciones, las de personas que osan echar en cara al Papa de turno (esta vez, el pobre Benedicto) que sus declaraciones son incívicas, que siempre se las arregla para dar mal ejemplo, que ya basta de que Iglesia Católica siempre esté tan desfasada respecto a la sociedad actual: ¡una institución con semejantes recursos materiales, con semejantes tentáculos ideológicos, y tal poder de manipulación e idiotización, al menos podría tener la gentileza de currárselo un poco! Ya que no han de dar cuentas ante nadie, que se preste atención a las verdaderas necesidades del presente... Puestos a decir mentiras, que haya de vez en cuando un cortés guiño a la actualidad. Y es que cuesta tan poco ponerse al día... que mostrarse reticente a ello constituye todo un desprecio, un desafío a los contenidos transversales de los temarios escolares del mundo entero.

En vez de hacer este falso y reaccionario reproche, más valdría comparar las giras del Papa y su corte las de los Rolling Stones, o con el Mundial, conforme a su verdadera naturaleza. Pero nadie difundiría unas críticas así, serían menos que nada. Así que ¿para qué molestarse en hacerlas? Es irrespondable y narcisista desaprovechar una minúscula ocasión de aparecer en pantalla soltando manifiestos y luciendo poses que no pasarán jamás el filtro. Para disfrutar de unos segundos de atención hay que ser mínimamente constructivos. Hay que repetir las cantinelas de siempre: ¡que den todos esos millones a los pobres!, ¡es un montaje para distraernos mientras derriban/queman/construyen algo! Son chorradas consabidas, dichas por obligación: o eso o nada. Al menos, así se menciona esos temas en la tele de vez en cuando. Como los sorteos o anuncios de ropa interior con coartada humanitaria. (Apuéstate todo tu dinero en nuestro juego, los beneficios van a UNICEF; no te niegues, no seas egoísta: si te toca, dales el premio a los pobres, o úsalo para convertirte en cooperante a jornada completa el resto de tu vida... Ya ves que no tienes excusas...)

¡Qué temeridad, esto de exigir más consideración a determinada gente! El día que el Vaticano se deshaga de de jerga patrística y sus ritos de antiguas tribus nómadas, normalice la vida sexual de sus funcionarios, deje de mezclar represión, teología y ginecología, depure sus archivos, reduzca la Biblia a su décima parte y reforme su imagen (Disneylandia y Hollywood le han abierto el camino para ello multitud de veces)... En fin, tras mostrar un mínimo de consideración y demostrar que en el fondo se nos quiere, la Iglesia no sólo recuperaría a todos aquellos que desertaron por aburrimiento, sino que se metería a países enteros en el bolsillo, a continentes enteros deseosos de ser engullidos mientras hacen cola ante la puerta de la iglesia agitando fajos de billetes.
Debemos agradecer a la homofobia, el cutrerío, la inercia y la corrupción de una burocracia elefantiásica que aún nos queden resquicios en que ocultarnos.

Creo ingenuamente vivir en uno de estos intersticios, pero un día abro la puerta y me encuentro a una joven que quiere proponerme el ingreso en el Círculo de Lectores.
Peor aún: una joven que, al asomarse al interior de mi madriguera, ha observado alarmada que tengo un cactus frente la puerta y, además, junto a un espejo, y se olvida de sus obligaciones para hablarme, con toda su buena voluntad, de espíritus, auras, vibraciones y me revela que el Feng-Shui es algo más que una forma de confeccionar centros de mesas: es una religión oriental convertida en folklore, y luego reciclada sin miramientos como pasatiempo en los centros cívicos. Lo que antaño tuvo de simbolismo (o superstición), tras haberse convertido en normas de participación en un juego, reaparece como nueva manifestación de la Religión.

Ya lo advertía Susan Sontag: es un error creer que a alguien pueda interesarle establecer un régimen teocrático en los EE.UU. ¡Son tantas las ventajas de la libertad de culto!
Ningún Poder civilizado puede encontrar pegas a que toda persona normal disponga, a poco que busque, de un dogma a la medida de sus necesidades.
(En el país más religioso del mundo, quien no pertenezca a alguna confesión, aún minoritaria, disidente, fundamentalista o estrafalaria, no es una persona de fiar.) En un Estado laico, toda y cualquier confesión es buena dado que todos tenemos confesión, lo sepamos o no.
Incluso si nos resistimos a admitirlo: seguramente el que más protesta es el más fanático (¡cuidado!). No es tolerancia, sino la constatación de que a cada persona le corresponde un dogma, sea el que sea.
Es cuestión de supervivencia: tú nos dejas que carguemos con nuestras supersticiones y a cambio te dejaremos que arrastres toda la vida las que te han tocado, y sin rechistar.
Por otra parte, en los países desarrollados, el Estado presume de ser laico, pero apreciándose laicismos de distintas clases, conformes a los votantes mayoritarios: ateos católicos, ateos protestantes, ateos judíos…

Lo que distingue a los pueblos (y gobiernos) bárbaros, sin embargo, es no poder contar todavía con esa opción.
Cualquier africano, por ejemplo, ha de ser, de nacimiento, musulmán. Ni el más anticlerical podrá osar llamarle papanatas.
¿Tiene derecho entre nosotros un hombre de raza negra a renegar de Alá? Sí... a condición de que la razón sea convertirse en adorador de la Pacha-Mama o a alguna deidad autóctona de la tierra de sus bisabuelos.

A los secuestrados en Guántanamo sólo se les respeta un derecho: el de hincharse a leer el Corán; sólo un atropello hiere la sensibilidad de los responsables máximos de las torturas: ¡alguien ha tergiversado nuestro manual!, ¡han metido un Corán en una taza de wáter, junto la cabeza de la persona que lo estaba leyendo!

26 de agosto de 2006

Verdad y pragmática

Son precisamente los Sínodos eclesiásticos los que defienden la idea de una Verdad suprema y eterna, intocable.
Es una Verdad que ellos mismos han identificado – y no es tarea baladí saber de qué van los divinos designios- por votación y mediante toda suerte de componendas entre los prelados, cardenales y matones varios presentes o por poderes.
Afortunadamente, todos ellos se favorecen de la inspiración del mismísimo Espíritu Santo.

Como en una justa caballeresca, la voluntad divina desea la victoria de Su favorito. Es fácil reconocerle: suele ser el que vence.

25 de agosto de 2006

Una cuestión de categorías

El día 24 de agosto de 2006, a las 16.45 h(GMT), la Unión Astronómica Internacional votó que Plutón perdiera su condición de planeta.En adelante, según se decidió por consenso,el Sistema Solar constará de ocho, y no de nueve planetas.
Recordemos que este año también será recordado por el hecho de que el anterior Papa y éxito de taquilla decidió que Dios no había creado el Purgatorio, ni el Limbo ni nada que se lo pareciera, enmendando la plana a los teólogos que los habían avistado y clasificado entre las esferas celestiales, y redestinando a no se sabe dónde a todas las almas que durante la eternidad previa habían estado allí a la espera.
Plutón ha quedado reducido a una condición de planeta enano, tras una tumultuosa semana de discusiones sobre la esencia del cosmos.
Los más de 2.500 expertos de 75 países argumentaron que Plutón, que mantenía el estatus de planeta desde su descubrimiento en 1930 y que parecía confirmar ciertas conjeturas de Copérnico o Newton (ahora no puedo decirlo, ya que mi madre me tiró los apuntes del instituto), es un cuerpo mucho más pequeño que el resto de planetas. Argumento tan burdo y arbitrario como los también presentados ayer para no renovar el contrato a Tom Cruise.

Tres categorías
Según la resolución adoptada, precedida por dos años de debates y 10 días de controvertidas sesiones en la capital checa, los planetas y sus cuerpos en nuestro Sistema Solar se definen en tres categorías, de la siguiente manera:
Primera categoría: "Un planeta es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda, y que ha despejado las inmediaciones de su órbita".
Segunda categoría: "Un planeta enano es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda; que no ha despejado las inmediaciones de su órbita y que no es un satélite."
Tercera categoría: "Todos los demás objetos que orbitan alrededor del Sol son considerados colectivamente como cuerpos pequeños del Sistema Solar".
Según algunos de los científicos implicados , la decision estaba tomada de antemano, y la votación se redujo a un mero trámite. Ya la víspera anunciaba Junachi Watanabe, portavoz del observatorio nacional de astronomía de Japón y miembro del comité de la IAU para la definición de planetas, que "el Sistema Solar tendrá ocho planetas y al menos dos planetas enanos".
A modo de consolación, se está estudiando la posibilidad de catalogar los posibles cuerpos similares que sean descubiertos como "planetas plutónicos" o "plutonianos". También se podría comenzar a hablar de "amores plutónicos" o de "cavernas plutónicas".
Sugerimos respetuosamente al Vaticano que siga este ejemplo y no desestime las enormes posibilidades de los adjetivos "purgatórico" y "límbico" en sus actividades teológicas.

El Papa cierra las puertas del limbo
El niño que muera sin bautizar queda en manos de "la misericordia de Dios", dice el Vaticano (EL PAÍS,07-10-2006)
Las puertas del limbo se cerraron ayer de forma definitiva. En adelante, los niños que mueran sin bautizar quedarán en manos de "la misericordia de Dios" e irán quizá al paraíso. La clausura del limbo comenzó con el catecismo publicado en 1992 por Juan Pablo II, un texto en el que no se citaba el misterioso lugar de frontera donde los niños "no gozan de Dios pero tampoco sufren", en palabras del catecismo de san Pío X. Y ayer se hizo oficial, con la presentación de conclusiones de una Comisión Teólogica Internacional reunida en el Vaticano durante las pasadas semanas.

Benedicto XVI ya había dicho en 1984, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que el limbo era solamente "una hipótesis teológica" utilizada para resolver un dilema que siempre había inquietado a la Iglesia católica: ¿qué pasaba con los niños sin bautizar y con los millones de personas que, nacidas antes de Jesús, habían muerto cuando aún no había sido instituido el bautismo?

El limbo no era una verdad de fe. La "hipótesis teológica" se había introducido en la tradición y había adquirido solidez hasta llegar a las páginas del catecismo, pero su existencia no era "oficial". Para dejarlo de lado no hizo falta, por tanto, ninguna acción papal más allá de la recepción, en una ceremonia litúrgica, de las conclusiones de una comisión de teólogos. Fue un final discreto con una amplia zona oscura, porque la comisión teológica tomó decisiones sobre los neonatos no bautizados, pero no sobre la humanidad anterior a Jesús. El destino de esas personas quedó en manos de futuras comisiones y, eventualmente, de Dios.

Tras el cierre del limbo podría quedar comprometida la viabilidad del purgatorio, otro concepto teológico sin raíces en los evangelios. La idea de un lugar intermedio, muy desagradable pero no eterno, se estableció gradualmente en la Edad Media para suavizar la tajante escatología evangélica: fin del mundo, resurrección de los muertos, juicio final, cielo o infierno.

Incluso sobre el infierno se discute. La doctrina católica establece que el infierno existe, pero Juan Pablo II ya hizo saber que no se trata de "un lugar". La tesis hoy mayoritaria entre los teólogos dice que el infierno no es un lugar de llamas y suplicio eterno, sino un estado de ánimo: dolor por el alejamiento definitivo de Dios. Algunos teólogos, como el cardenal suizo Hans Urs von Balthazar, fallecido en 1998, consideran que la misericordia divina podría hacer que nadie llegara a sufrir nunca la pena infernal.